La Comarca de los Monegros presenta sus nuevas alternativas turísticas

Cartuja Los Monegros

Tres años de trabajo por parte de seis científicos del Instituto Pirenaico de Ecología han dado como fruto sendos estudios sobre el río Flumen a su paso por Los Monegros y sobre doce embalses que existen en la comarca, con especial hincapié en las posibles alternativas de uso turístico de estos entornos. Ambos trabajos han sido financiados íntegramente por el Centro de Desarrollo de la Comarca de Los Monegros y esta mañana el científico del CSIC, César Pedrocchi, junto al resto de biólogos que han participado en la elaboración del estudio, los han presentado al presidente de la Comarca de Los Monegros, Manuel Conte, al vicepresidente, Alfonso Salillas, entre otros asistentes.

El trabajo sobre el río Flumen se ciñe a los 77 kilómetros que recorre a su paso por Los Monegros, divididos en diez tramos de estudio. En él se analiza su estado actual, las causas que deterioran su calidad, las soluciones naturales y las alternativas de uso turístico, mediante el diseño de una ruta por el Flumen. El estudio concluye que un 42 por ciento de su calidad es aceptable.

Respecto al estado de las aguas y de las riberas del Flumen, según Pedrocchi, “el Flumen no se puede decir que esté en un estado magnífico pero, sin embargo, tampoco está demasiado mal. La mayor parte de su recorrido por Los Monegros tiene una calidad mediana, tanto del agua como de la ribera”. Para el científico, os factores que influyen para que su calidad no sea óptima son sobre todo, “los nutrientes que ya vienen desde la depuradora de Huesca con turbidez y nitrógeno y los aportes de la agricultura que también crean mucha turbidez en el río, aportan fósforo y sobre todo salinidad”.

Éste es precisamente, según las conclusiones del estudio, el factor más negativo, ya que “estas aguas tienen tal cantidad de sal que no se consideran aptas para el regadío y sin embargo se están utilizando para ello en las huertas viejas y esto supone que los suelos que se están regando, aunque año tras año apenas se note diferencia, en un plazo más o menos largo de unos 50 años, se habrán degradado y no serán útiles como suelo agrícola”. El estudio también concluye que la degradación por vertidos urbanos se solucionará mediante la instalación de sistemas depuradores y con una mayor exigencia y control en la cantidad de aguas vertidas. Se propone también la retirada de escombros y la mejora en el bosque de riberas que se ha degradado en algunos tramos favoreciendo la aparición de zarzas y cañas. Precisamente, el pasado año un taller de empleo financiado por INAEM y promovido por la Comarca de Los Monegros rehabilitó las riberas del Flumen a través del trabajo de doce personas.

Estas causas negativas se pueden corregir, según el estudio, “mediante medios naturales, evitando la erosión en cabecera y depurando las aguas mediante carrizos a lo largo de los azarbes se puede corregir suficientemente tanto las cargas de nitrógeno y fósforo como incluso las de salinidad que lleva el río”. Respecto a la fauna el estudio concluye que “el ecosistema general ribereño ubicado en un clima semiárido es un gran reservorio de diversidad biológica, con lugares para nidificación de aves que hay que potenciar”.

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