Convenio para construir un comedero de aves necrófagas en Riglos

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El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y la empresa Desarrollos Eólicos, S.A. han firmado un convenio de colaboración para construir un comedero de aves necrófagas en Riglos; Medio Ambiente se encargará de elaborar y aportar el proyecto para la construcción de la infraestructura, y la empresa aportará 30.000 euros para su financiación. La firma corría a cargo del consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, y el consejero delegado de la empresa, Dionisio Fernández.

El Departamento de Medio Ambiente y Desarrollos Eólicos SA van a colaborar en la construcción de un comedero de aves necrófagas en el municipio de Riglos, con el fin de favorecer el desarrollo vital de las aves necrófagas y su supervivencia. Así se ha acordado hoy tras la firma de un convenio de colaboración entre el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné y el consejero delegado de Desarrollos Eólicos S.A., Dionisio Fernández. La empresa colaborará aportando 30.000 euros para financiar la construcción de este enclave en el término municipal de Las Peñas de Riglos y el Departamento de Medio Ambiente se encargará de elaborar y aportar el proyecto, así como la documentación necesaria para la construcción de la infraestructura y la gestión de la instalación.

 

Desarrollos Eólicos S.A. es una empresa que se dedica a la instalación y explotación de parques eólicos en Aragón, consciente del impacto que pueden tener en la avifauna así como de la convergencia de una mayor implicación del sector empresarial en el desarrollo de acciones dirigidas la mejora y protección del medioambiente. Por ello, la empresa ha querido colaborar aportando 30.000 euros para financiar el comedero para aves necrófagas que se construirá en Riglos, y que pasará a formar parte de la Red de muladares que gestiona el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. El Departamento elaborará y aportará el proyecto para la construcción de la infraestructura, además de encargarse de la tramitación de las licencias necesarias para su puesta en marcha y la ejecución de los trabajos, a través de la empresa pública Sodemasa. La instalación se integra en la Red de comederos para aves necrófagas que se está poniendo en marcha en Aragón, tal y como establece el Decreto que regula estas instalaciones en la Comunidad Autónoma.

 

RED DE COMEDEROS DE ARAGÓN

 

En octubre de 2005, el Consejo de Gobierno aprobó el Decreto que regula la autorización para la instalación y uso de comederos para la alimentación de aves rapaces necrófagas con animales muertos y sus productos y se crea la red de comederos de Aragón. Se trata de un Decreto conjunto de los Departamentos de Medio Ambiente y de Agricultura y Alimentación, que pretende hacer compatible la conservación de las aves carroñeras con las debidas garantías de sanidad animal, en cumplimiento de la normativa europea, nacional y autonómica sobre subproductos animales no destinados al consumo humano.

 

El Gobierno de Aragón está trabajando para poner en marcha esta red de muladares en toda la Comunidad Autónoma con la previsión de alcanzar el medio centenar de comederos en todo Aragón. Estas instalaciones se declararon de interés público en Consejo de Gobierno el pasado mes de marzo, con lo que se pretende agilizar tramitaciones, licencias de obras y acelerar la construcción de los puntos de alimentación de especies carroñeras, para garantizar su conservación con las debidas garantías de sanidad animal.

 

La gestión de la alimentación suplementaria en comederos es una técnica para mejorar la supervivencia de poblaciones de aves carroñeras a través del aporte de comida de calidad en lugares seguros alejados de zonas de riesgo. Esta experiencia puede aplicarse a la instalación de comederos con el objetivo de orientar mayoritariamente los desplazamientos de las aves hacia lugares alejados de los mencionados riesgos, disminuyendo así las posibilidades de accidente con instalaciones de transporte eléctrico o de producción de energía eólica, y favoreciendo la integración y, en definitiva, la sostenibilidad de estas infraestructuras necesarias.

 

Las especies de aves necrófagas como el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), buitre leonado (Gyps fulvus), alimoche (Neophron percnopterus), el milano real (Milvus milvus) o el milano negro (Milvus migrans) constituyen algunas de las especies para las que las infraestructuras energéticas de transporte y producción se han demostrado como un factor importante de riesgo para su conservación. Esta circunstancia se acentúa por los hábitos gregarios de estas especies en la búsqueda de alimento, por su alta capacidad de desplazamiento y en parte por su tamaño.

 

Todas las especies mencionadas se encuentran incluidas en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de las aves silvestres. Por su parte, el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón cataloga al quebrantahuesos como especie “En Peligro de extinción”, y al alimoche y el milano real como especies “Vulnerables”. Por su parte, buitre leonado y milano negro, se encuentran en la categoría de “Interés Especial”, de acuerdo con el Real Decreto 439/1990, de 30 de Marzo, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

 

Aragón alberga una importante representación poblacional de todas estas especies, lo que supone una elevada responsabilidad en su conservación, que depende en gran medida de la puesta en marcha de actuaciones dirigidas a minimizar los riesgos conocidos para la supervivencia de los ejemplares a lo largo de las distintas fases de su ciclo vital.

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GRUPO DE EXPERTOS

 

Además, el Gobierno de Aragón ha impulsado un grupo de expertos que se reúne periódicamente formado por técnicos del Departamento de Medio Ambiente y del Departamento de Agricultura y Alimentación, sindicatos agrarios, asociaciones ecologistas e investigadores, y será convocado en los próximos días. Este grupo de trabajo complementa las iniciativas realizadas por el Gobierno de Aragón, que pretenden servir como medida de apoyo al sector ganadero, haciendo compatible la conservación de las aves carroñeras (como quebrantahuesos, alimoche, buitre leonado, águila real o milano real y negro) con las debidas garantías de sanidad animal, en cumplimiento de la normativa europea, nacional y autonómica sobre subproductos animales no destinados al consumo humano.

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