La Brevet de 300 kilómetros cumplió objetivos

Organizada por la Peña Ciclista Edelweiss de Sabiñánigo se celebro la brevet de 300 KM. En la línea de salida 38 participantes entre ellos dos féminas, una de ellas  la ciclista de la Peña Ciclista Edelweiss Carmen Pérez-Fajardo que  tiene como objetivo concluir con éxito la práxima París-Brest- París.

Uno de los integrantes del pelotón, Miguel Bernabé, ha explicado su experiencia desde dentro de la prueba:

 

"Plaza de Navarra de Huesca, 6 de la mañana.  Recogemos nuestros carnets de ruta, preparándonos para 300 kms de auténtico paseo cicloturista.  Roberto Iglesias repartía su habitual generosidad, acompañado de su mujer en las inscripciones y allí nos encontramos unos 40 ciclistas, con un surtido variado de luces delanteras y traseras. . 

 

Las calles estaban vacías, con los típicos grupos de 'alegres' muchachos que a esa hora van a acostarse.  Algunos nos animaron a gritos al pasar.  Salimos de la ciudad y las farolas nos abandonaron a una casi oscuridad, con las luces de nuestras bicis y un coche de un miembro de la organización que nos acompañaba detrás para protegernos un poco más.

 

Todos en grupo, charlando, ritmo tranquilo. En el km. 28, Ayerbe, como en el 200, pero esta vez no hay giro a la izquierda y seguimos rectos, hacia los magníficos Mallos de Riglos, una obra de la Naturaleza.  Ya es de día, y podemos observarlos y admirarlos.  El paso entre las montañas se estrecha, nos acompaña el río Gállego con ese agua azul turquesa, y poco a poco los ciclistas, bien avenidos, nos acercamos al comienzo del primer puerto, al pasar junto a la presa del embalse de Sta. María y la Peña cruzando un puente de hierro.  El cielo está poblado de nubes blancas, pero nada amenazantes, el día está siendo de lo más apacible.

 

El puerto lo subimos igualmente en gran grupeta, y al coronar podemos disfrutar de una bonita bajada hasta Puente la Reina, km. 73 y primer sello del carnet de ruta.  Reanudamos la marcha, siempre tranquilos, y recorremos todo el largo pantano de Yesa a pequeños relevos, para plantarnos en Liédena (km. 123), a las 11 de la mañana.  Eso hace una media de 24,60 hasta aquí.

 

Sello y pequeña degustación de lo más variado que encuentro por mis bolsillos.  Continuamos.  Estamos en provincia de Navarra, y empieza a chispear.  Como el cielo parece que pinta mal, nos ponemos los chubasqueros.  El tramo hasta Sangüesa es llano, el agua empieza a calarnos, pero justo hasta entrar en Aragón de nuevo.  Por Sos del Rey Católico (km. 141) pasamos ya con el suelo seco y subimos el segundo puerto.

 

Bajada rápida hasta Castiliscar, luego en unos tramos llanos nos juntamos a un grupo de cinco donde iban dos chicas, algo que siempre es de admirar y felicitar; y llegamos a Sádaba mirando de reojo esas nubes tan oscuras que llenaban el horizonte.  Eran las 13:30, llevábamos 171 kms en 7:30.

 

Reanudamos la marcha y disfrutamos de una bonita recta de 19 kms bajo un molesto aguacero camino de Ejea, km. 193, desde donde seguimos ruta sin variar nuestra tranquila velocidad. 

 

Aquí comienza una carretera muy solitaria, sin apenas coches, que nos lleva hasta Castejón de Valdejasa, km. 213, desde donde poco a poco se sube el puertecillo de San Esteban y luego viene la bajada larguísima aunque poco pronunciada hasta llegar a Villanueva de Gállego, km. 243, donde sellamos el carnet por tercera vez, comimos alguna barrita y reanudamos camino, por la nacional que lleva a Huesca, acompañados por la inseparable lluvia, que aunque finamente, no dejaba de mojarnos.

 

Los últimos 50 kms fueron de mucha paciencia, en grupo, tratando de mantener el cuerpo caliente, solventando un último repecho después de Almudévar desde donde se divisa la capital y meta final de nuestra aventura. En 14:30 horas el reto de 300 kms estaba hecho".

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