Cartas al Director: Querida Abuela Paca

La familia Romeo Gállego nunca te olvida y te lleva en el corazón

Solo hace un año que nos despedimos de ti, la gran familia que has dejado en este mundo sigue llorando y sigue acordándose de ti por tu ida a un lugar mejor donde seguro que tu marido Pascual te esperaba. Nos has demostrado toda la vida como se puede querer a alguien sin tenerlo contigo, hasta el final.

Mi abuelo, a quien yo nunca conocí, pero al que aprendí a querer y respetar a través de tus ojos y sobre todo de tus palabras. Tus historias de infancia y juventud de las Cinco Villas, tu Sierra Estronad, Valpalmas, Villalangua, y tantos otros sitios, para mí casi míticos…

Y tras una guerra incívica y dura llegaste hasta Huesca, al obrador de su familia, que siempre te acogió, mientras Pascual tuvo que servir a un Gobierno injusto e fascista, mientras criabas tus dos primeros hijos. Al tiempo la guerra acabó, y nació mi padre, Luís.

Y aun que tú a tu madre no pudiste tenerla contigo mucho tiempo, se te fue demasiado pronto, siempre has sido un referente como Matriarca, como un hogar acogedor, como la casa de Paca, donde toda la familia quería ir a verte y estar contigo, tu familia y la suya, nuestra gran familia Romeo Gállego.

Ese maldito día en que te fuiste de entre nosotros yo no estaba contigo por casualidad. Después de toda la vida viéndote casi todas las semanas, recibí la noticia muy lejos de ti, fue muy triste. Estaba tranquilo, por que un día antes te había oído hablar, y una mujer que muere a los 94 años rodeada de toda la familia que con amor y respeto criasteis, debería estar contenta. Yo estaba muy mal lejos. Y cuando llegué allí estabas con ese gesto amable y bonachón.

Ahora ya somos un gran familia, y lo éramos antes gracias a tí, aun que nos faltes tú, hoy tus cinco hijos, siete nietos, y 5 bisnietos a los que tú ya tuviste la suerte de conocer te llevamos en el corazón. Nosotros vivimos repartidos en una amplia zona, que ya no solo son las cinco villas, también Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña, y también en el sur de Francia. Esos son más que cinco villas, son cinco sitios grandes como la familia Romeo.

También he visto toda mi vida como cada Noviembre hacíamos una misa y una cena por nuestro querido Pascual, cuando murió en Otoño, después cenábamos contigo y hablábamos de tu vida con él, de cómo era y como trabaja abnegado por una familia, a la cual anteponía frente a otras preocupaciones. Un ejemplo de coraje y raza que en los tiempos que corren muchos podrían copiar. Él hablaba de un día que vió a Costa hablar, a Costa que gran hombre: “Este país está compuesto por oligarcas y eunucos…”, en fin en el 1936 muchos ya lo tenían claro, casi hace 80 años. Hoy la gente va a su bola, pero lo importante es que Pascual fue republicano convencido, un hombre de honor, valor y corage.

Estos últimos años no hemos hecho esa celebración pero estaba en el recuerdo que, durante mis 26 años que he compartido contigo, cada otoño dedicábamos a él ese recuerdo y todo era bueno en ese hombre que solo se dedicó a trabajar, y tú siempre defendías si algún hijo podía decir que era arisco, o que solo se dedicó a trabajar, era una época dura, y os queríais.

Es de alabar que haciendo de necesidad virtud sacasteis adelante con trabajo, honradez, cariño y pundonor a una familia durante la posguerra. Una vida dura pero bonita, sin carencias, llena de amor. Un gran ejemplo para todos.

Ahora en primavera te recordamos a ti, amable, servicial, pero nunca servil, querida no solo por los tuyos, sino por todos los vecinos.

Por tus hijos y demás familia que forman ahora una familia más grande, que siempre te han llamado la tía o yaya Paca o incluso con el cariñoso Paquita (como a mí me gustaba llamarte, por lo menudita y agradable que eras) por la que siempre se interesaban. Familia que proveniente de ese rincón de nuestra tierra que siempre se ha interesado por ti.

Has sido un gran ejemplo de madre, tía, abuela y bisabuela, siempre con amor te llevaremos en el recuerdo y en lo más profundo de nuestros corazones.

Esperamos que descanses en paz, y dale un beso a Pascual de nuestra parte, seguro que ahora si que sois felices juntos, seguro que ahora es ese mozo gallardo que entró un día en Valpalmas y te sacó a bailar,..

Allí en el cielo, acuérdate de esta familia que siempre os seguirá queriendo. Y dale un beso a Pascual de nuestra parte

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