Tranquilidad en el barrio del Perpetuo Socorro tras la pelea multitudinaria del sábado

La calma regresaba este domingo a las calles de este barrio que vio cómo, en la tarde del sábado, una multitud de personas de etnia gitana querían vengar una pelea que se había producido entre algunos de sus miembros y otros ciudadanos dominicanos. Tras una tarde en la que hasta 300 gitanos se dieron cita en las inmediaciones del domicilio de esas personas, en la calle San Vicente de Paúl 67, la Policía Nacional, acompañada por la Local y la Autonómica, hubo de actuar y sacar de su casa, protegidos a esos ciudadanos y quienes vivían con ellos. Se les buscó cobijo, otro lugar de residencia, y se espera que todo vuelva pronto a la normalidad.

La Policía Nacional abrió diligencias y se encuentra realizando las investigaciones oportunas. Además, desde la Subdelegación del Gobierno se analiza cómo evoluciona la situación para decidir si se aumenta la vigilancia en la zona, aunque todo apunta a que los ánimos se irán calmando. Por el momento, no ha habido ningún detenido.

Dos personas tuvieron que ser atendidas el sábado en el Hospital San Jorge de Huesca, después de la pelea. Uno de los heridos había recibido golpes en los brazos y en una pierna, al parecer con bates de béisbol y con palos, y tuvo que ser trasladado al Hospital San Jorge.

La calle San Vicente de Paúl estuvo cortada durante más de dos horas con un espectacular despliegue policial y la operación se saldó sin detenidos, aunque se optó por evacuar a los implicados en la pelea y al resto de familiares que habitaban con ellos en el mismo piso, en total unas diez personas.

La pelea empezaba con una pequeña discusión de varias personas en los alrededores del Parque Joaquín Roig, ubicado en el Barrio del Perpetuo Socorro, al parecer de origen dominicano y de etnia gitana, que se saldaba con las dos personas heridas. A continuación, un grupo numeroso de personas gitanas se congregaba en busca de revancha en los alrededores del número 67 de la calle San Vicente de Paúl, donde habitan algunos de los implicados.

Pasadas las 20.30 horas, los agentes de policía colocaban dos furgonetas para hacer un pasillo desde el portal de la vivienda por el que algunas de las personas implicadas en la pelea salían, siendo trasladadas a dependencias policiales. Todo ello, dentro de una gran tensión por parte de los gitanos concentrados en la calle. Una vez disuelta la multitud, se escuchaban algunas quejas porque un menor de etnia gitana había recibido algunos golpes de los agentes de policía.

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