Los centros escolares aprovechan el verano para acometer pequeñas reformas

Renovación de los servicios, suelos, adaptar el comedor a la normativa sanitaria... Los colegios de Huesca aprovecharán este verano para emprender algunas obras que serían muy incómodas durante el curso escolar. En los institutos, el proyecto estrella en Huesca para los próximos meses es la instalación de un sistema de calefacción basado en la biomasa en el IES Pirámide. Sin embargo, habrá más obras en centros de educación secundaria; a menudo, para acondicionar nuevas aulas.

COLEGIOS

Aunque es el colegio más nuevo de la ciudad, el Pirineos / Pyrénées deberá llevar a cabo algunas obras en el comedor para adaptarlo a la normativa sanitaria y también para reparar un reventón en las conducciones de calefacción. Esas obras no permitirán que haya servicio de comedor durante los campamentos de verano.

También en el colegio Juan XXIII habrá reformas en el comedor: se va a ampliar quitando espacio a una sala que se utilizaba para las clases de judo. Además, se van a construir unos vestuarios para las monitoras y unos baños para el recreo.

En el colegio Sancho Ramírez, se van a renovar los servicios. Además, está pendiente renovar el alumbrado, aunque estos trabajos podrían dejarse para más adelante.

De nuevo, habrá obras en el colegio El Parque. Allí, se van a renovar los suelos de dos aulas. Y, sobre todo, terminarán las obras de adaptación para minusválidos con la colocación de un ascensor para acceder al sótano, donde están el comedor, el aula de audiovisuales y el laboratorio.

Están pendientes de la colocación de un ascensor también en el colegio Alcoraz, en este caso para acceder a las clases de la primera y la segunda plantas. Por otro lado, ya de cara al curso que viene, la Dirección Provincial de Educación se está planteando acometer mejoras en los baños.

Otro proyecto pendiente es la construcción de un aula polivalente en el colegio Pedro J. Rubio, en el espacio que antes ocupaban las aulas prefabricadas. En el colegio lamentan que el espacio más grande que tienen es el aula de música, con capacidad para unos 40 alumnos.

El colegio Pío XII, en el que el año pasado se renovó la techumbre del aulario, no tiene previstas obras este verano. En el colegio San Vicente tampoco habrá obras en las próximas semanas, pero están pendiente de la redacción del proyecto de ampliación del centro.

INSTITUTOSEl Instituto de Educación Secundaria Pirámide apuesta por las energías renovables: por un lado, con un sistema de calefacción basado en la biomasa; por otro lado, con unas placas solares en la residencia. Las calderas de calefacción con biomasa son un proyecto pionero en la comunidad que permitirá un ahorro considerable de gasoil.

La biomasa es la materia orgánica que puede ser utilizada como fuente de combustible. Por ejemplo, la madera de los restos de la poda o los huesos de oliva. Ese material, renovable y ecológico, servirá para calentar el IES Pirámide.

La inversión para adaptar el actual sistema de calefacción con calderas de gasoil a un sistema de válvulas basado en la biomasa es importante. Sin embargo, el director del Instituto asegura que en unos cuatro años se amortizará la inversión al ahorrar mucho en gasoil. Algunos inviernos, en el IES Pirámide se han consumido hasta 200.000 litros de gasoil.

Por otro lado, en la residencia del IES Pirámide se están instalando ya unas placas solares que servirán para calentar el agua del edificio, apoyadas por el actual sistema de gasoil. Esas 16 placas también se aprovecharán para la formación de algunos alumnos.

Además de las obras para utilizar energías renovables en los sistemas de calefacción, el IES Pirámide tiene previsto acondicionar como aulas algunos espacios a los que hasta ahora no se les daba ese uso. El número de alumnos no aumentará sustancialmente, pero las necesidades de espacio sí serán mayores con los proyectos de atención a la diversidad.

En el Ramón y Cajal y en el Lucas Mallada la historia se repite: hacen falta más aulas. En el Ramón y Cajal se remodelará la cocina para ganar espacio y se dividirá en dos estancias la antigua aula de dibujo; en el Lucas Mallada se van a dividir una o dos aulas para utilizarlas con grupos de alumnos más pequeños.

En el Instituto Sierra de Guara, el verano servirá para hacer una rampa para facilitar el acceso a minusválidos al edificio principal. Esta mejora beneficiará no sólo a los alumnos sino también a los padres que acuden a dirección, secretaría o las tutorías.

Por lo demás, en todos los institutos se acometerán pequeños trabajos. Por ejemplo, el Lucas Mallada terminará de cambiar los marcos de las puertas; el IES Ramón y Cajal pintará la fachada, adecuará el laboratorio de biología y habilitará un departamento para el ciclo de sonido; el Sierra de Guara pintará algunas estancias y cambiará las persianas de la segunda planta; en la residencia del Pirámide se cambiarán algunos suelos y se pintará.

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