Buitres viajeros

Luis Laiglesia

Los buitres de nuestras montañas se han ido de vacaciones a centroeuropa.

Una decisión comunitaria tomada en un despacho de Bruselas falta de toda coherencia ha obligado a estas aves a emigrar de su habitat natural y buscar comida en otras latitudes que nunca han sido las suyas.

La normativa europea se le ha ido de las manos a las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente. La una por aplicar la dichosa normativa a rajatabla y no entender que la ley es laxa e interpretable, la otra por no disponer los comederos previstos en el plazo necesario y clausurar los muladares que hasta ahora tan bien habían funcionado en nuestro pueblos.

Ahora las aves necrófagas, uno de los valores que algunas empresas turísticas de la sierra están utilizando como reclamo, pueden desaparecer de nuestras montañas si alguien no lo remedia.

Puede sentirse orgullosa la Diputación General de Aragón con la gestión que está llevando a cabo de esta situación: los buitres se van, los que se quedan atacan a los rebaños y la ganadería es un negocio cada vez más ruinoso.

Mientras tanto, parece que el asunto no interesa, porque nadie da un paso para su solución, a no ser que se arme la de “San Quintín” porque ha salido a toda página el último ataque de los buitres.

Cuando a muchos se les llena la boca con lo del desarrollo sostenible, término que no acabo de entender en toda su extensión, cuando estamos a punto de hacer del dichoso epígrafe una fiesta en 2008, a unos kilómetros se viven situaciones carentes de toda lógica que ni contribuyen al desarrollo y mucho menos a la sostenibilidad de un mundo rural, cada vez más en decadencia.

Comentarios