Las rebajas nunca deben implicar una renuncia de los derechos de los consumidores

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 El periodo estival de rebajas comienza el 1 de julio para las grandes superficies comerciales y se prolongará hasta el 1 de septiembre. La Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón recuerda que las rebajas incluyen productos que han estado a la venta en temporada y que, al finalizar ésta, reducen su precio con la obligación de mantener la misma calidad y las mismas garantías para los compradores.

En rebajas debe figurar el precio de venta anterior y el rebajado, para que el comprador pueda valorar la rebaja, o bien debe indicarse el precio normal de venta y el porcentaje que se rebaja. En cualquier caso, la información debe ser clara, comprensible y no inducir a error.

Las rebajas no deben confundirse con las liquidaciones y los saldos. Las liquidaciones son ventas especiales derivadas de una situación excepcional (como el cierre de un negocio, el cambio de orientación del mismo, una revocación judicial o causa mayor que impida el normal ejercicio del negocio). Los saldos son artículos con algún defecto o tara de fabricación, o bien que han quedado obsoletos, y por eso se venden más baratos. En ningún caso los productos que se venden en rebajas pueden tener las características de los saldos. La publicidad de los comercios debe anunciar los artículos rebajados como "rebajas", y no dar lugar a confusión con carteles de "saldos" o "liquidación".

Lo que se rebaja son los precios, nunca la calidad o los derechos de los ciudadanos. Si un producto adquirido en rebajas presenta algún defecto o problema se tendrá derecho a la garantía legal, la reparación, el cambio del producto o la devolución del dinero, en las mismas condiciones que tenga establecidas el comercio para la época fuera de las rebajas. Los mismos criterios se aplican a la admisión de medios de pago. En los comercios donde se admita habitualmente el pago con tarjetas de crédito deben seguir haciéndolo en este período.

Las principales recomendaciones para los consumidores durante el período de rebajas son:

- Planificar la compra. Es conveniente hacer una lista de los artículos que realmente se necesitan y fijar la cantidad máxima que se quiere gastar, ya que así se evita gastar más de lo previsto y adquirir cosas que no se van a utilizar.

- No dejarse llevar por las prisas. Los primeros días de las rebajas pueden llevar a comprar de forma impulsiva. Se deben comparar precios en varios establecimientos.

- Guardar siempre el ticket de compra o factura. Su presentación es imprescindible para realizar cualquier reclamación. 

- La publicidad es vinculante, como un contrato, y por lo tanto el comercio debe de cumplir lo que promete.

Los establecimientos adheridos al Sistema Arbitral de Consumo ofrecen una garantía para el ciudadano, ya que en caso de desacuerdo resolverán sus diferencias con el cliente de manera más rápida y gratuita. Para resolver cualquier duda sobre las compras en periodo de rebajas, el ciudadano puede dirigirse a los Servicios Provinciales de Salud y Consumo, a las Oficinas de Consumo o a las organizaciones de consumidores. La Dirección General de Consumo tiene a disposición de los aragoneses un teléfono gratuito de atención al usuario: 900 12.13.14.

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