Importantes retenciones en el Monrepós por una amenaza de bomba

El puerto de Monrepós vivía en la mañana de este martes retenciones por culpa de una amenaza de bomba, que obligaba a la Guardia Civil a cerrar el paso de vehículos por los 'Túneles del Alto Aragón'. La amenaza hacía referencia a esta doble infraestructura, activándose un protocolo especial. Eran las 11:45 horas cuando las señales luminosas de los túneles impedían el paso de vehículos. El tráfico se restablecía a las 13:20 horas, una vez que quedaba claro de que se trataba de una falsa alarma.

Las retenciones eran de un par de kilómetros tanto en la vertiente norte como en la sur, donde la Guardia Civil había cortado el tráfico justo en la zona en la que la autovía A-23 se convierte en la Nacional 330, en la entrada al puerto.

Se seguía el protocolo establecido para estas incidencias; primero eran los perros especializados en la detección de artefactos explosivos los que pasaban por el túnel, sin detectarse ninguna anomalía. Posteriormente, agentes de la Guardia Civil llevaban a cabo el rastreo.

El delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, descartaba la existencia de una bomba en los túneles de Monrepós. Testimonio que daba en el marco de la toma de posesión de los nuevos consejeros del Gobierno autónomo, en el edificio Pignatelli.

La mayoría de los conductores se lo tomaban con paciencia, aunque alguno prefería dar la vuelta en plena autovía para intentar desviarse a la A-132. Quienes no tenían alternativa eran los conductores de una docena de vehículos que se encontraban justo en el tramo entre los dos túneles. Era el caso de Juan, que se desplazaba en dirección Sabiñánigo y que al intentar entrar en el segundo túnel se encontraba las señales luminosas en rojo.

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