Menos público del esperado en el concierto de Julieta Venegas

La cantante mexicana aterrizaba en Huesca en la tarde del domingo para presentar su último álbum 'Limón y Sal', elaborado en 2006 y merecedor de un Grammy. En la Plaza de Toros de la ciudad, se daban cita alrededor de 1300 personas, una cifra bastante inferior a la que se esperaba en un principio.

Para la concejal de Fiestas, Teresa Sas, influyó el cambio de fecha que obligó a programar la actuación para un domingo. Sas asegura que sin embargo, la mexicana se entregó y el público que acudió al concierto, disfrutó.

El concierto comenzaba con cierto retraso, aunque algunos privilegiados, los ganadores del Meet and Great, tenían un encuentro personal con la cantante mexicana. Antes de comenzar el concierto, los ganadores eran conducidos a un espacio reservado que era vigilado por el personal de seguridad. Una vez dentro, se encontraban con dos camerinos: uno personal para Julieta Venegas y otro más indefinido, colgaba simplemente el cartel de Músicos. A los cinco minutos, Venegas salía a saludar. Un par de besos cada uno, una breve conversación, la foto y el autógrafo de rigor. Como siempre, el encuentro sabe a poco. Aunque esta vez, apenas había durado cinco minutos.

Por fin, Venegas sale al escenario y es recibida con un aplauso de las 2.000 personas que habían comprado su entrada para disfrutar de la tarde- noche del domingo. La mayor parte de las entradas se vendían en taquilla, ya que la venta anticipada apenas había alcanzado la cifra de 900 entradas.

Las primeras canciones dejaron un poco de mal sabor de boca debido a algún que otro desajuste de sonido. A la quinta canción, parecía que esos ciertos problemas habían desaparecido. A pesar de esto, Venegas con su simpatía y don de gentes, supo meterse en el bolsillo a todas las personas que este domingo se daban cita en la plaza de toros de Huesca.

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