CHA tacha de escapismo la actitud del Gobierno de Aragón con el tema Mildred

El cierre de la fábrica de repostería Mildred supone un fracaso estrepitoso del Gobierno de Aragón, cuyo presidente ha practicado un “escapismo” vergonzante. Es lo que asegura Chunta Aragonesista que dice que el ejecutivo autonómico ha engañado a los trabajadores con la suspensión de empleo temporal, que una vez pasadas la elecciones ha culminado en la extinción de empleo de sus 400 trabajadores y trabajadoras.

Miguel Solana, portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Huesca, recuerda que “el sector industrial suponía en la Hoya Huesca/Plana de Uesca, antes de este cierre, sólo el 9’8 % de la actividad económica, cifra que ya era escandalosa frente al 21’3 % en el total de Aragón”.

Para Miguel Solana, portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Huesca, “es evidente que la suspensión temporal de empleo, fue sólo una estrategia disuasoria hasta que pasaran las elecciones”

Desde CHA se considera que los cuatros máximos responsables públicos de esta situación son, el Alcalde de Huesca, que una vez más ha demostrado su desinterés por el sector industrial de nuestra ciudad; el Consejero Arturo Aliaga, que se ha negado a impulsar una sociedad participada que reflotara la empresa; y en tercer lugar el Consejero Gonzalo Arguilé, que ha pesar de ser Mildred una agroindustria, ha estado ausente y oculto durante todo este tristísimo proceso, en la misma línea que el Presidente Iglesias, que una vez más no ha ejercido ni ha liderado ninguna de las alternativas que existían para solventar esta situación.

Sin duda, dicen los nacionalistas, la situación sería diametralmente diferente si el Gobierno PSOE-PAR hubiera asumido que estos 400 puestos de trabajo agroindustriales son tan estratégicos como los sectores del vino, el aceite o la automoción, pero frente a esta posibilidad el Consejero Arturo Aliaga ha actuado como “hombre bueno” para la liquidación y mediación para el despido de 400 trabajadores y trabajadoras.

Miguel Solana, recuerda que “el cierre de Mildred en Huesca, es comparable cuantitativamente a lo que significaría el cierre de la planta automovilística de Figueruelas para el corredor del Ebro, y supone un fracaso total de la política agroindustrial del Gobierno de Aragón”.

Comentarios