Todo por decidir en el Campo Base del G-II

En la página web de Carlos Pauner se encuentra ya su última crónica escrita desde el campo base del GII. Se lee textualmente con el título de “Otro episodio”:

“Sin prácticamente descanso alguno, ya estamos en el campo base del Gasherbrum II. Tras bajar de cima el Broad Peak, en un día desmontamos en campo base y en dos días nos hemos plantado en este otro lugar del Karakorum.

Marta, Santiago, José y yo, junto con nuestros inseparables Ghulam y Emtias, ya estamos al pie de estos otros gigantes de esta cordillera.

El tiempo ha sido, como siempre, malo. Nos ha nevado todos los días y hoy es el primero que luce un tenue sol entre nubes. Hemos aprovechado para secar las cosas todavía mojadas de la campaña anterior y para descansar.

Nos duelen las piernas y sobre todo, hay que preparar a la mente para una nueva singladura en la alta cota. No hay nada claro todavía, pero parece que se prevé una diminuta ventana de dos días de tiempo aceptable, hacia el fin de semana. Es muy poco tiempo entre una cumbre y otra y sobre todo, nos va a obligar a hacer la montaña tan sólo con un campamento intermedio. Mucho esfuerzo, tanto mental como físico. Va ser muy muy duro, pero se que debemos intentarlo y que podemos hacerlo.

Ya a estas alturas de expedición, las cosas son muy distintas. Ya no hay risas, ya no hay entusiasmo. Todo se va acabando poco a poco, incluso la llama de nuestros espíritus. Empalmar dos ochomiles es algo muy duro. Bajar de uno sano y salvo y volver a meterse en la boca del lobo, eso si, más mermado de energía todavía, es algo que la mente se niega a aceptar. Por eso hay que obligarse, convencerse de que merece la pena, de que saldrá bien y de que no pasará nada. Vamos a armarnos de energía, sacar hasta la última gota de nuestro interior y volver a pelear con la alta cota y con la nieve fresca. Si lo conseguimos, el camino hacia casa estará libre y nuestra alma retornará repleta de Himalaya. Si no es posible, habrá que hacer un escrupuloso examen de conciencia y ver si queda algo en nuestro ser o por el contrario, estamos definitivamente vacíos y rotos.

De momento, vamos a descansar un día más, tan sólo uno, el último. Luego en dos días se decidirá todo. El éxito con mayúsculas o el esfuerzo baldío más extenuante. Todo está por ver, pero lo que si es claro es que vamos a pelear de nuevo, que esto no ha acabado y que otra grandiosa cumbre nos aguarda: El Gasherbrum II.”

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