Gazpacho, paella y cerveza, el menú del verano para los aragoneses

El 87% de los de los aragoneses se decanta por el helado como postre del verano Cocidos, sopas y estofados desaparecen de la dieta con la llegada del buen tiempo El 78% de la cerveza que consumimos la tomamos fuera de casa. El 57% la toma con sus familiares, el 25% con amigos y el 14% en parejaEn los meses de calor las opciones de menú pasan por los alimentos frescos, naturales y tradicionales. Así, el gazpacho de primero, la paella como plato principal y los helados de postre, junto con la cerveza como bebida favorita configuran el menú del verano para los aragoneses. La cerveza es la compañera perfecta para el 81% de los entrevistados. Éstas son algunas de las conclusiones del estudio de opinión “El menú del verano” elaborado por Quota Research para Cerveceros de España.

Se ha preguntado a los aragoneses por el que consideran menú más popular durante el periodo estival, y para comer y cenar se imponen los alimentos que conforman la dieta mediterránea. Como entrantes, un 77% de los encuestados optan por el gazpacho, el 51% prefiere la ensaladilla rusa y el 50% elige las ensalas verdes para comenzar su comida. En cuanto al plato principal, la paella ocupa el primer lugar con un 76% de las menciones en este apartado; a continuación se sitúan los pescados (60%) y las carnes (56%), en ambos casos a la plancha, a la parrilla o en fritura, seguidos del pollo asado (47%), que cierra el círculo de los alimentos más habituales cuando llega el calor. En los postres los helados son la preferencia número uno de los aragoneses (87%), seguidos de frutas de temporada como el melón (66%) y la sandía (56%), y de los sorbetes (39%).

Para acompañar estos platos, la cerveza ha sido elegida por la amplia mayoría de los aragoneses como la bebida ideal del menú veraniego (81%).

Las sopas en verano, mejor frías como el gazpacho

Mientras aumenta el consumo de productos frescos y ligeros desciende el interés por las comidas habituales “de invierno”, mucho menos apetecibles en esta época del año. Para el 54% de los encuestados, los cocidos y legumbres dejan de estar entre sus opciones de menú en verano, así como las sopas obviadas por el 53% y los estofados que para el 37% tampoco se toman o se toman mucho menos entre junio y agosto. Los demás tipos de guisos y caldos también esperan al otoño para volver a estar entre las prioridades gastronómicas de los aragoneses.

Tomar unas cervezas: un rito muy veraniego que se prolonga todo el año

Que la cerveza sea la bebida favorita del verano, se explica porque en nuestro país se ha convertido en un rito muy ligado al encuentro social, a la conversación, al aperitivo y el tapeo. Forma parte de nuestra cultura, de nuestra forma de ser. Alrededor de unas cervezas compartimos un rato agradable con nuestros seres queridos algo que propicia el estilo de vida veraniego.

El 74% de la cerveza que consumimos la tomamos fuera de casa, y para ello el 57% de la población elige a la familia, el 25% prefiere quedar con sus amigos para tomar unas cervezas y el 14% va con su pareja.

Además, el poder refrescante de esta bebida la convierte en una de las mejores opciones cuando aumenta la sensación de calor. De hecho, la climatología y el turismo son de las variables con mayor incidencia en el consumo de cerveza que en los meses de verano (junio-agosto) puede verse incrementado entre un 15 y un 20%. Para tomarla el formato preferido es el de los clásicos botellines, en los que se consume el 37% de la cerveza española, seguido de la caña de barril cuyo porcentaje es del 30,5%.

Gazpacho, paella y cerveza, típica dieta mediterránea

La dieta mediterránea clásica está formada por el aceite de oliva, los cereales, las verduras, frutas y hortalizas, las leguminosas y frutos secos, los lácteos, el pescado, algunas carnes y el consumo moderado de bebidas fermentadas como el vino, la cerveza y la sidra, todos ellos de gran tradición en nuestro país.

Según la Guía de la Alimentación Saludable 2004 de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), el consumo moderado de cerveza y otras bebidas fermentadas de baja graduación alcohólica, puede incluirse en la dieta diaria ya que se trata de una bebida natural que, consumida con moderación, puede tener efectos beneficiosos sobre la salud. Por todo ello el menú de los aragoneses en verano cumple con las bases de nuestra dieta a través de las verduras y hortalizas del gazpacho, el arroz que se acompaña con pequeñas cantidades de proteínas y la cerveza que aporta vitaminas, minerales y antioxidantes naturales de gran valor nutricional.

Diversos estudios de ámbito nacional e internacional han demostrado que los alimentos que engloban esta dieta aportan importantes beneficios para la salud, ya que previene la aparición de enfermedades cardiovasculares, aporta una gran cantidad de nutrientes esenciales, minerales, vitaminas y fibra, además de prevenir el prematuro envejecimiento de los tejidos del organismo gracias al aporte de antioxidantes naturales.

La cerveza, una bebida saludable

La cerveza forma parte de nuestra dieta mediterránea; se elabora con ingredientes naturales como el agua, la cebada y el lúpulo; no contiene grasas y aporta vitaminas, minerales y otras sustancias con propiedades funcionales. Cuenta con un contenido alcohólico considerablemente menor al de otras bebidas (entre el 4 y 5% de alcohol en volumen, frente al 12% del vino, el 40% de los licores, el 50% del brandy, etc.), y es consumida de forma moderada y responsable por la mayoría de la población española.

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