Juan Carlos Apilluelo gana la segunda carrera de la Boca del Infierno

Juan Carlos Apilluelo se proclamó campeón de la Copa Aragón de carreras de montaña al vencer en la tercera y última prueba puntuable de la competición, la de la Boca del Infierno que se celebró en las inmediaciones de la Selva de Oza (Hecho). El pelaire, líder de la clasificación, invirtió algo menos de dos horas en completar el duro y técnico recorrido de 24 kilómetros y más de 1.100 metros de desnivel que había marcado la organización, el Club Asamún.

Más de 160 corredores tomaron la salida a las nueve en punto de la mañana. El primer tramo, por una pista ancha, permitió desmarcarse a algunos deportistas, entre ellos el líder de la clasificación, Apilluelo. Como él mismo reconoció, el fuerte ritmo que impuso el corredor zaragozano Marcos López hizo la primera selección. A mitad del recorrido, en el refugio de Gabardito, el de Biescas ya pasó en cabeza. A algo más de un par de minutos, llegaron sus perseguidores, entre los que se encontraba el atleta local Toño Algueta.

La fuerte bajada desde dicho paraje hasta las inmediaciones de Santa Ana (a unos 6 kilómetros de Oza) era lo que más temía, “pero he visto que llegaba con margen y a partir de ahí, el último tramo, me lo he tomado con más tranquilidad, vigilando que no me cogieran, y disfrutando del recorrido”. Y en 1:58:40 completó la prueba. Al término, se mostraba satisfecho con su primer puesto. “Era la primera vez que participaba en esta carrera y me hacía ilusión, porque me habían hablado muy bien de ella. Además el recorrido a mi me ha gustado, es variado, con constantes subidas y bajadas, y se adapta muy bien a mis características”, relató el corredor.

Tras él, y con un tiempo de 2:04:08, entró el guipuzcoano Joki Lizeaga Mitxelena, quien aseguró no tener demasiada experiencia en este tipo de competiciones, pero que encontró en la carrera el ritmo adecuado. El tercero en completar el recorrido fue el jaqués Santiago Montes Palop, que realizó los 24 kilómetros en 2:07:36. “Sabíamos que el líder indiscutible es Apilluelo, porque tiene un nivel superior”, reconoció Montes, quien también alabó el recorrido, en su gran mayoría por zona de bosque. Toño Algueta Marín fue el primer local con sus 2:08:41, entrando sexto en la general y recibiendo uno de los más calurosos aplausos de la mañana ya que en la línea de meta se concentraban decenas de chesos, muchos de ellos familiares suyos, que no quisieron perderse ni un detalle de la rigurosa prueba. “Terminar aquí en Hecho, con toda la afición volcada, es una gran satisfacción”, comentó el corredor tras agradecer el apoyo de todos.

Respecto a las féminas, Leire Elósegui Insausti se subió a lo más alto del podio. Junto a ella posaron la atleta local Olga Rived, que consiguió el segundo puesto, y María Valero Expósito, tercera en la general.

También cabe destacar la participación del jovencísimo Guillermo Carreras, que con sus 14 años, no dudó en ponerse las zapatillas y darlo todo. Para él hubo un recorrido un poquito más corto, en el que no se incluía la subida a Gabardito, pero en el que el pequeño puso todo el entusiasmo y no paró ni un minuto. A su llegada a meta recalcó que le había resultado “muy larga” y que fue el primer tramo, en la zona conocida como la Senda de los Ganchos, el que se le hizo más pesado. Sin embargo está dispuesto a participar en una tercera edición de la carrera.

La carrera de la Boca del Infierno era además la tercera y última prueba puntuable de la Copa Aragón de carreras de montaña tras la subida a la Peña Montañesa (Aínsa) y la celebrada en Camañas, Teruel,el pasado mes de mayo. Juan Carlos Apilluelo se colgó en lo alto del podio. Junto a él, el jaqués Santiago Montes y el cheso Toño Algueta, segundo y tercero respectivamente, y ambos pertenecientes al Club Asamún, organizador de la carrera.

Tanto Montes como Algueta se mostraron satisfechos con el desarrollo de la prueba y desearon que el próximo año, la carrera, que se celebra por segundo año consecutivo, pueda consolidarse en el calendario de la Copa Aragón. “Es un entorno precioso y la organización, perfecta”, matizó Algueta. Montes, añadió que de las tres pruebas, sin duda, ha sido la más dura: “en lugar de una subida y una bajada, son siete de cada que te dejan las piernas destrozadas”.

Del recorrido, “un rompepiernas” como lo calificaron algunos debido a las constantes subidas y bajadas, fueron muchos los que coincidieron en señalar la bajada de Gabardito, la zona más técnica, como el punto más crítico. Y para recuperarse de todo ello, nada mejor que los relajantes masajes que les esperaban en meta, poco antes de una comida que compartieron participantes y voluntarios de organización.

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