Cartas al Director: ¿Alianzas y aliados?

Fernando Lafuente

Portavoz del PAR en el Ayuntamiento de Huesca

Resultaría comprensible que quien pretenda trasladar a la acción municipal oscense, una insalvable antítesis entre las clásicas izquierdas y derechas, rechace de plano cualquier acuerdo de gobierno del PSOE con otros partidos que no sean IU o CHA, siquiera con una formación política de centro como el PAR.

Se entiende menos -salvo con la intención de emprender una “carrera” en algún partido- que esa postura provenga desde el ámbito sindical de clase, cuando no se detiene a detallar especialmente cuestiones socioeconómicas, sino que se centra en aspectos de política de siglas.

Ahora bien, lo que no se puede aceptar sin réplica es que, con la oportunidad de publicar estos criterios -claramente opinables y que colisionan con la realidad social y política de Huesca y de Aragón-, se incorpore calificativos denigratorios y también categorías carentes de verdad, como prejuzgar que cuanta menos “izquierda”, menos “comprometerse con la ciudad y la ciudadanía, involucrarse en los problemas, y buscar y encontrar soluciones”.

Bajo el título “Alianza y aliados”, es lo que ha hecho en estas mismas páginas, tal vez en nombre propio o aparentemente en representación de Comisiones Obreras, Arancha García-Carpintero a quien aprovecho para saludar.

Durante estas semanas, he considerado que abundar en las condiciones y objetivos del acuerdo de gobierno de coalición en el Ayuntamiento de Huesca, habría resultado redundante, después de la difusión íntegra del documento del programa que sustenta ese gobierno y de las diversas informaciones facilitadas. Convenía mucho más ponernos a trabajar y afrontar cuanto había quedado pendiente, requería una rápida reacción, como la crisis de Mildred, o exigía una renovación o planificación a medio y largo plazo, en virtud de ese programa.

Si toda la crítica a ese documento es la que hemos podido conocer (que abusa de la literatura, es genérico en algunos apartados, omite aunque implícitos tres o cuatro asuntos, señala evidencias y no es radicalmente de izquierdas) no es mal balance para nuestra primera decisión importante.

Si se trata de cuestionar de raíz al gobierno municipal de coalición por los partidos que lo forman, obviando ese documento, y sólo porque había otras alternativas, se trata un ejercicio intencionadamente olvidadizo.

Por un lado, con toda la legitimidad democrática de dos grupos que gobiernan juntos pero no revueltos, hemos defendido que no será lo más importante de este gobierno el “quién”, ni siquiera el “cómo” dentro los límites obvios. Lo más importante es el “qué”.

Por otro, hay que valorar que los oscenses han querido que Fernando Elboj siga siendo el alcalde; que el PAR tenga mayor representación y por tanto más responsabilidad aunque una fuerza limitada que no permite que prevalezcan nuestras propuestas; que sea imprescindible sumar para alcanzar la mayoría y la estabilidad, y que esta suma alcanzada es la misma que en las principales instituciones aragonesas, refrendada por las elecciones; que queremos trabajar por Huesca y por los oscenses en primera línea, cuanto podamos, porque tenemos las ideas y la capacidad, y cuando no podamos, sitio para otros; que hubo partidos que plantearon exclusiones “sine qua non” para su posible participación en un gobierno municipal; que es exigible un juicio por nuestro programa y nuestra labor y no es asumible un prejuicio.

Claro que hubiera sido legítimo un acuerdo PSOE-CHA o PSOE-CHA-IU pero creo que éste, con todo el respeto, es mejor, porque está respaldado por una amplia base social.

Esta es la realidad. No es tan difícil de entender. En consecuencia, negar los fundamentos del sistema democrático llegando a afirmar que estos gobiernos de coalición son “poco fieles a las intenciones de quienes hemos ejercido nuestro derecho al voto” es una solemne barbaridad que suelen únicamente argumentar quienes obedecen a un rechazo visceral. Señalar que “ideológicamente hablando tienen poco que envidiarse PP y PAR”, cuando la acción política demuestra evidentes diferencias, es tan tópico y desafortunado como insistir en la estricta dependencia funcional de CCOO respecto de IU. Directamente anunciar que el Ayuntamiento va a trabajar menos por el futuro industrial de Huesca porque lo dirige una coalición PSOE-PAR no merece ni comentario.

No vamos a gobernar “para la izquierda” como reclama la secretaria general de CCOO, sino para todos, con el mismo grado de compromiso e implicación que le presume a un gobierno “de izquierdas”. Es más, no soy amigo de las etiquetas en la política municipal pero con su mismo enfoque, si acusa al PSOE de haber elegido a “la derecha” y por tanto, suscribir un pacto de ese signo, tendrá que observar que el gobierno tiene a su derecha a siete concejales del PP y a su izquierda a tres concejales de la CHA y de IU. No sé si percibe el equilibrio, pero no tiene mayor importancia después de acordar unas acciones y medidas de las que muchas, sin duda, tienen consenso con todos los grupos.

Por otro lado, si en la línea de su “razonamiento”, Arancha García-Carpintero llega a reconocer que tiene “ganas” de que “el señor Biel se jubile”, porque ha gobernado “desgraciadamente”, puede presentarse como candidata en unas elecciones, porque han sido muchos miles de aragoneses, con sus votos, quienes piensan y han decidido lo contrario a lo que ella quiere.

Respecto al Instituto de Fomento, que afirma que ha sido “ventilado” de forma preocupante, confiaba en que las explicaciones en primera persona que se le ofrecieron eran suficientes. Sólo basta recordarle que la participación no se resentirá pero que tratamos de ganar en el aspecto que más reclaman los oscenses y para el que se creó ese Instituto: eficacia.

En efecto, como dijo el romano Aulio Gelio y la secretaria general cita en su escrito, “la verdad es hija del tiempo”. Por mi parte, me permito incluir una cita de alguien más actual y de izquierdas. Antonio Machado escribió: “tu verdad no; la verdad. Y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela”.

No quiero que se la guarde, sino que todos colaboremos en que este Ayuntamiento consiga para la ciudad y los oscenses, tanto como nos proponemos. Todos.

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