El Ibón de Catieras “bien de salud, con basura no muy abundante, pero más de la esperada”

Ha manifestado el presidente del Club de Inmersión y Montaña de Jaca, Jordi Cazorla, quién ha precisado que “ el equipo de unos quince submarinistas se dedicó a la extracción de la basura, la mayoría latas, sacos y restos de utensilios de pesca, a pesar de ser un área de escasa presencia humana, no así en el de Piedrafita que se realizó el pasado mes de julio, aunque en este caso el lodo cubre también los restos” .

El trabajo de estudio, catalogación y limpieza del vitado ibón ha sido la continuación del convenio de colaboración suscrito con la comarca del Alto Gállego en el año 2004, y por el que se ha actuado ya en los lagos de montaña de Asnos, Sabocos, Anayet, Piedrafita y Catieras.

Cazorla ha indicado a Radio Huesca Digital que “ se ofrecerá un resumen detallado de estos dos ibones ya que los biólogos del club tomaron muestras de zooplacton, de agua, y de diversas plantas acuáticas, mientras los instructores del CIM Jaca trazaban la topografía del ibón, midiendo profundidades y curvas de nive”.

En esta ocasión se ha contado con el apoyo del helicóptero de la empresa Tavasa, de Panticosa para el transporte de los equipos y de los submarinistas hasta el ibón, situado a 2.300 metros de altura. De acuerdo a las mediciones, el ibón de Catieras tiene una profundidad de 14,9 metros y no sigue el habitual proceso de colmatación debido a los aportes y aliviaderos naturales en forma de barrancos. Se trata, que se sepa, de la primera vez que alguien se ha sumergido en las aguas del ibón de Catieras.

Desde el punto de vista biológico, se ha podido localizar por primera vez en este lago una pequeña población de una rara y delicada planta acuática denominada Potamogeton berchtoldii, conocida solamente en los ibones de Piedrafita, Tramacastilla y Estanés.

Según indicaron José Luis Benito y Ana Acín, biólogos del CIM Jaca, “también hemos cartografiado con detalle otra planta acuática de nombre Potamogeton gramineus, especie abundante en este ibón, rara en el Pirineo aragonés pero con mayor presencia en otros puntos de Aragón y la Península Ibérica. Dicha planta cuando florece tiene dos tipos de hojas, unas sumergidas de forma alargada y otras flotantes de forma oval. Gracias a esta inmersión hemos podido comprobar que tapiza los fondos limosos del ibón hasta una profundidad que ronda los 4,5 m. A partir de allí se ve sustituida por diversas especies de algas menos exigentes con la luz.”

En el ibón de Catieras se ha detectado la presencia de trucha común y de piscardo. Este segundo pez es raro en los ríos de la cuenca del Ebro y por ello “está catalogado como vulnerable en el Atlas de Peces Amenazados de España. No obstante, no descartamos que haya sido introducido por los pescadores como alimento para las truchas”. “En los arroyos que vierten al ibón”, añaden, “hemos localizado el preciado endemismo tritón pirenaico, propio de aguas corrientes frías y limpias de la alta montaña pirenaica.