David Dumall espera revalidar triunfo en la Carrera de los Novios de Sallent

Un total de 110 atletas se han inscrito en la quinta edición de la Carrera de los Novios que se celebra este sábado 11 de agosto con salida a las ocho y media de la mañana desde la localidad francesa de Arrens-Marsous y llegada a Sallent de Gállego.

El pasado año el deportista jaqués David Dumall fue el vencedor de la prueba con un tiempo de 2’ 46’’ y esta edición repite experiencia con el objetivo de “revalidad el triunfo” para lo cual ha llevado una preparación específica tras su última competición en la subida a Oroel.

Dumall ha destacado también que “ este año por fin se ha conseguido aumentar el número de participantes españoles que serán unos 40” ya que hasta la fecha los rivales eran mayoritariamente franceses.

La carrera de montaña, de 1.395 metros de desnivel positivo y 945 de desnivel negativo, tiene 35 km de recorrido por senderos bien señalizados y cada edición las localidades de Arrens- Marsous y Sallent se alternan como lugar de salida y llegada.

Dumall ha destacado que “ el sábado el peor enemigo de los participantes podría ser la niebla ya que a pesar de la señalización puede darse algún despiste o pérdida”

Esta gran fiesta, es una celebración franco-española, bautizada con el curioso nombre de la Carrera de los Novios, que sí bien es una dura prueba atlética, recuerda una costumbre antigua de las poblaciones pirenaicas francesas de Azun, que exigían que cuando un chico pretendía a una muchacha, los futuros suegros, lo primero que le pedían es que fuera a España a comprar y traerles un saco de sal. El novio tenia que hacer el largo recorrido a pie por el Collado de la Piedra de San Martin hasta Sallent.

En todo momento el equipo internacional de seguridad en montaña, compuesto por Guardia Civil, Bomberos de la Comarca Alto Gallego y Gendarmería Francesa, velarán por la seguridad y tranquilidad en el recorrido.

Por todo esto, junto con la carrera, se organiza también la VIII Marcha Transfronteriza, en la que los españoles suben al collado de la Piedra de San Martín mas arriba de Campo Plano, con el fin de esperar, firmar y acompañar a los vecinos franceses a Sallent para celebrar la fiesta, firmar los acuerdos faceros y compartir una multitudinaria cena con los senderistas franceses.