Oración a San Lorenzo

Jorge Palacio Liesa

Querido San Lorenzo:

La comisión de fiestas me ha pedido, que como prior de la Cofradía de Caballeros de San Lorenzo, realice esta oración de las ofrendas, en nombre de los oscenses y cientos de cofrades que sienten su “oscensismo” y espíritu laurentino, acrecentado en estos días de fiesta.

¡San Lorenzo mi patrón, viva Huesca que es mi pueblo! Así dice la jota. En esta frase se encierra el sentir de una ciudad que estos días se alza en fiesta y que hoy toca a su fin.

San Lorenzo, “porque fuiste con tu vida de las almas el ejemplo”, ejemplo de amor y entrega.

San Lorenzo, “patrono de mi tierra, de esta tierra bendita de Aragón”, un patrón que ante su paso emociona a los oscenses que se postran a tus plantas pidiéndote que los protejas, encomendándote sus sueños y esperanzas, sus tristezas y desilusiones.

Hace ya unos 1750 años de tu martirio. Hace ya unos 770 años de la aparición de la primera Cofradía en tu honor. El busto ante el que hoy ofrecemos estas flores y frutos cuenta ya con 5 siglos de historia. Ha pasado ya mucho tiempo, pero tu mensaje sigue vivo. Nos rodeamos de gestos, símbolos y de tradición para recordar. Para recordar tu fe y tu caridad.

Hoy muchos oscenses y de todas las edades, se acercan a ti ataviados con los mejores trajes. Se te ofrecen flores y frutos. Otros te ofrecen sus dances. Muchos nos acompañan a lo largo del recorrido de esta ofrenda y seguro que otros muchos nos ven desde el cielo. Flores, frutos, dances y trajes, gestos y símbolos que Huesca te ofrece. Símbolos de caridad, de solidaridad, de ganas de compartir, todo ello en grupo, como pueblo unido.

Dicen que en una oración se debe ser agradecido. Huesca, una ciudad que la mañana del 9 se despierta de blanco y verde y huele a albahaca, tiene ganas de compartir y quiere agradecer que tu ejemplo de vida haya perdurado hasta hoy. Huesca quiere agradecer su desarrollo como sociedad, su prosperidad, su vida y convivencia armoniosa.

Dicen que en una oración se pueden pedir cosas. Esta tarde nos encomendamos a ti como pueblo para que nos ayudes a ser un poco mejores cada día. Para que nos des esperanza en nuestro caminar diario.

Uno de tus tormentos dice que “una vez sobre la parrilla, arrojaron sal sobre tus heridas”; danos fuerza para saber reaccionar ante la adversidad. Las noticias de guerra, terrorismo, violación de derechos humanos nos invaden diariamente en los medios y también accidentes como el último que ha conmocionado a la ciudad de Huesca.

“Dadme la vuelta que por este lado ya estoy asado” dijiste sobre la parrilla; danos fuerza y humor para saber levantarnos cuando tropezamos. Danos fuerza para ser solidarios, para saber ver la pobreza, también esa pobreza que el dinero no cura, la pobreza de la soledad, de la marginación, de la enfermedad y de la injusticia. Porque somos tu pueblo y tú nuestro patrón. Oscenses y laurentinos, un sentir que perdura todo el año y que se desborda en estos días de fiesta.

“Buscad cada mañana el rostro de los santos para encontrar consuelo en sus palabras” decían los primeros cristianos a cuya generación perteneció San Lorenzo y nos recordaba nuestro obispo en estas fiestas. Oscenses, vais a estar a tan sólo un metro del busto de San Lorenzo, aprovechad, miradle a la cara y hablad con él,entraréis en su corazón y desde el nuestro, todos a una, lanzaremos un:

¡VIVA SAN LORENZO!

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