La agricultura puede ser un método para paliar el cambio climático

20031011Maíz.jpg

AGPME apuesta por mitigar el cambio climático y el efecto invernadero a través de las agricultura, ya que, este sector, además de cumplir la labor de producir alimentos, puede ayudar a eliminar los Gases de Efecto Invernadero a través de la función que tienen las plantas de la fotosíntesis.

El efecto invernadero y el cambio climático llevan a cabo trasformaciones como temperaturas altísimas, precipitaciones torrenciales, confusión de las estaciones y comportamientos “anómalos” del ciclo de la vida en el reino vegetal y animal.

Las plantas (bosques, agricultura, vegetación salvaje,…) a través de la función de la fotosíntesis fijan el Carbono y liberan Oxígeno. No hay en la naturaleza otra forma de retirar CO2 de la atmósfera, luego parece evidente que la agricultura está llamada a jugar un papel preponderante en las políticas medioambientales en caminadas al cumplimiento del Protocolo de Kyoto.

Desde el AGPME consideran que las administraciones deben devolver a la agricultura la atención que durante tantos años han obviado dado que la función de aporte de alimentos, siendo importante, ha sido sobrepasada por la vocación agraria de suministro de energía limpia y un papel medioambiental del que la sociedad no puede permitirse el lujo de prescindir.

Además, el Profesor Mariné le da a la agricultura la función tradicional de suministro de alimentos, recientemente como aporte de energías sostenibles en un mercado incipiente en España y una tercera vía como protagonista para el “equilibrio del clima”.

El cambio climático tiene su origen en la polución por la emisión desorbitada de Gases de Efecto Invernadero, que trastoca el “orden “ establecido del clima y provoca fenómenos que distorsionan la regularidad a la que estábamos acostumbrados del comportamiento de la meteorología.

El efecto invernadero, en equilibrio, es un fenómeno normal; parte de la radiación solar que incide sobre la superficie de la tierra es reflejada y se pierde en la atmósfera, pero otra (rayos infrarrojos) es capturada en la superficie terrestre y en la Troposfera lo que conlleva un calentamiento natural y equilibrado que permite la vida en el planeta, Así de esta forma la temperatura media de la tierra es de 15º C, si todo el calor solar fuera a la atmósfera esta temperatura media sería de -18º C, lo que imposibilitaría la vida tal y como la conocemos.

El problema nos sobreviene cuando emitimos gases de forma incontrolada y la retención de infrarrojos es excesiva lo que provoca un calentamiento no deseado que es la causa del desorden meteorológico.