Pitidos contra el traslado de Hussmann Koska

Husman koxka, BAES

Ya son dos días en los que los 44 trabajadores de Husmann Koska se concentran en las puertas de la factoría portando silbatos y pancartas. Es la única medida de presión que tienen ante la decisión de la factoría de cerrar la producción en Huesca.

Puntuales como un reloj, a las 9:15 y a las 14:00 de la tarde, los aún operarios de Hussmann Koska dejan de trabajar y acuden a las puertas de la fábrica. Miran el reloj y comienza la gran pitada. Todos llevan silbatos que parecen de fabricación propia pero que producen un sonido parecido al claxon de un camión. Los coches que pasan por la calle Alcañiz disminuyen la velocidad de su marcha para poder observar de donde proviene semejante ruido.

Esta es la única medida que pueden tomar los trabajadores ante el cierre inminente de la fábrica en Huesca. La noticia saltaba el día 30 de julio cuando la empresa presenta un expediente de regulación de empleo. Entonces, las negociaciones se centraron en retrasar el proceso hasta la vuelta de las vacaciones.

Ahora, el proceso se encuentra en un tira y afloja entre la dirección de la empresa, UGT y el comité de empresa. El sindicato rechaza la propuesta de la dirección de 35 días por año trabajado con un máximo de 18 mensualidades y pide 60 días y sin tope de mensualidades. También reclama que los cuatro trabajadores a los que se les aplicará la prejubilación se les destine el 95% de la base del salario neto y no el 80%, como mantiene la empresa. En cuanto a la inversión para la formación y la búsqueda de empleo, Hussmann Koska ofrece 900 euros y el sindicato pide 1.200 euros.

Estas divergencias en las negociaciones vienen motivadas por el traslado de la producción a Pamplona ya que según Pedro Muñio, de la Federación del Metal de UGT, “estamos pidiendo esto porque se trata de una descolocación y no del cierre de la empresa que en ningún momento ha tenido problemas de tipo económico”. En estos días también se hablaba de la posibilidad del traslado de algunos trabajadores de Hussmann Koska a la fábrica de Pamplona. El sindicato UGT y el Comité de Empresa creen que se les está intentando “vender humo” ya que según el convenio colectivo de Pamplona cuando hay una vacante tienen preferencia los fijos discontinuos.

Mientras tanto, las negociaciones continuarán este lunes y estarán acompañadas por la ensordecedora pitada de los trabajadores. A mediados de la semana, se espera que tanto el Gobierno de Aragón como el Ayuntamiento de Huesca establezcan algún tipo de contacto con el comité de empresa y el sindicato UGT.

Comentarios