Iván García y Morenito de Aranda a hombros en Barbastro

Los dos toreros abrieron la puerta grande cortando tres orejas el primero y dos el segundo en una tarde en la que Paulita también obtuvo el premio de dos orejas en su lote. En definitiva siete orejas en una corrida con tres cuartos de entrada en la Plaza de Toros de Barbastro. Y eso que no acompaño la ganadería de Rivera de Campo Cerrado con seis bureles mansos y de escasa fuerza que impidieron el lucimiento de los diestros que pusieron mucho empeño en poder completar una buena tarde.

Paulita: 1 oreja y 1 oreja

Iván García: 2 orejas y 1 oreja

Morenito de Aranda: silencio y 2 orejas

Decepcionaron los toros, pero no los toreros puesto que la voluntad de agradar fue premiada en muchos casos con orejas sin haber realizado buenas y completas faenas y es que el aficionado de Barbastro fue a divertirse y se encontró con una aburrida y mansa corrida de Rivera de Campo Cerrado. No vieron al caballo y su comportamiento fue irse al que guardaba puerta en la suerte de varas, además de refugiándose siempre en tablas.

Abrió plaza Paulita muy voluntarioso en su primero y matando de estocada entera y descabello se llevo una oreja pedida por el respetable. En el segundo de su lote se repitió la historia y ante un manso con escasa fuerza mato de estocada entera que también le fue recompensado con una oreja. El torero aragonés no pudo desplegar su toreo y demostrar su buen momento por culpa del ganado.

Iván García destacó en banderillas, especialmente a su primero, lo que llevó la poca emoción de la tarde a los tendidos y le permitió cortar dos orejas a su primer manso y al segundo, que se fue al suelo en varias ocasiones, con una embestida peligrosa lo tuvo que matar abreviando bastante y sin poder lucirse y aun así recibió una oreja. Con la espada no estuvo mal con una primera media estocada y una entera que le valieron los aplausos de los tendidos.

Morenito de Aranda no tuvo suerte con su primer astado que fue el peor y debería haber vuelto a los corrales por invalido. Se le mantuvo en el ruedo lo que propicio que el torero tuviera que torearlo con mimo, con la muleta alta y recto. Hizo lo que pudo, aunque sirvió de poco. Mato con un pinchazo y estocada caída al primero y una entera al segundo al que le corto las dos orejas que le abrió la puerta grande siendo este sexto toro lo poco que se pudo salvar.

En resumen que Barbastro disfruto de una corrida con tres toreros voluntariosos, pero que no acompañaron los toros y eso impidió que el espectáculo fuera completo.

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