Segundo aniversario del Decreto de la Sagrada Congregación de los Obispos sobre la devolución de los Bienes

Bienes Franja

En este mes de septiembre se cumplen dos años de la publicación del decreto de la Sagrada Congregación de los Obispos en el que ordenaba a la Diócesis de Lérida la devolución de las 112 piezas de arte a la Diócesis de Barbastro-Monzón. Los Bienes no han regresado, a pesar de que todos los recursos presentados por Lérida durante este tiempo han sido rechazados, dando la razón el Vaticano a la Diócesis de Barbastro-Monzón. La Diócesis Ilerdense tiene presentado una demanda en el Tribunal de la Rota Romana puesto que en mayo de este año el Tribunal de la Signatura Apostólica rechazaba el último recurso, y por tanto no puede presentar otros a esta Instancia, el máximo órgano con poder de decisión de la Iglesia. Durante este tiempo Francisco Javier Ciuraneta presentaba su dimisión por motivos de salud y era nombrado Administrador Apostólico el Obispo de Tortosa, Javier Salinas.

La Diócesis de Barbastro-Monzón sigue exigiendo el cumplimiento del Decreto de la Congregación de los Obispos. Alfonso Milián, Obispo de Barbastro-Monzón, reclamaba recientemente de manera contundente el cumplimiento del Decreto de la Congregación de los Obispos, de fecha 8 de septiembre de 2005, por el que se ordenaba la entrega de las 112 piezas depositadas en el Obispado de Lérida y pertenecientes a las parroquias transferidas a la Diócesis de Barbastro-Monzón.

Milián no aceptará ningún tipo de acuerdo con el Obispado de Lérida acerca de estos bienes, si previamente no se procede a la entrega de los mismos en virtud de los Decretos antes citados. Milián está abierto al diálogo y a llegar a acuerdos pero exige que se cumplan las órdenes de la Congregación de los Obispos y del Tribunal de la Signatura Apostólica.

El presidente del Gobierno de Aragón aseguraba que los bienes regresarán a la Diócesis de Barbastro-Monzón. Marcelino Iglesias manifestaba a Radio Huesca Digital que una vez estudiada la última sentencia del Vaticano el tema “no tiene vuelta atrás”, y las piezas volverán puesto que todas las sentencias son favorables a la Diócesis de Barbastro-Monzón. Iglesias destacaba que el obispo Milián “está actuando con mucha sensatez, con mucho sentido común y con mucha prudencia, pero al mismo y tiempo con mucha energía y rotundidad”.

Iglesias señalaba que “si la Diócesis Ilerdense no cumple las órdenes del Vaticano puede crear un problema muy serio puesto que sería muy difícil entender que dentro del Concordato, que son los acuerdos que hay entre el Estado Español y la Santa Sede, un obispado no aceptara las resoluciones de esos tribunales ya que llegaría a poner en crisis el propio Concordato”.

Este asunto comienza en septiembre de 1995, cuando una vez adecuados los límites eclesiásticos a los civiles se transfieren las parroquias de la zona oriental de la provincia de Huesca, pertenecientes a la Diócesis de Lérida, a la Diócesis de Barbastro, que pasa a denominarse Barbastro-Monzón desde aquel momento, según el decreto de la Congregación de los Obispos de Roma que ejecuta el Nuncio en España Mario Tagliaferri. Pasan las parroquias, pero no las 112 piezas de arte.

La diócesis aragonesa reclama los bienes puesto que considera que también le pertenecen. El primer decreto favorable fue dictaminado por el Nuncio del Vaticano en España, Lajos Kada, el 29 de junio de 1998. Desde ese momento todas las sentencias dictadas desde la Santa Congregación de los Obispos de Roma y del Tribunal de la Signatura Apostólica han ratificado el primer decreto destacando que las piezas de arte se encontraban en depósito y que son propiedad de Barbastro-Monzón.

Una fecha clave es el 8 de septiembre de 2005 cuando la Santa Congregación de los Obispos ordena a Lérida que devuelva los Bienes en un plazo de 30 días, mientras que posteriormente el Tribunal de la Signatura Apostólica emite un decreto reiterando la orden independientemente del recurso presentado por Lérida. Otra en mayo de este año 2007, la Signatura Apostólica rechazaba el último recurso de la Diócesis de Lérida, y por tanto no tiene posibilidad de presentar más recursos a estas instancias eclesiásticas.

La Diócesis Ilerdense tiene en estos momentos presentado una demanda al Tribunal de la Rota Romana con el fin de dilatar la devolución. El litigio entre ambas diócesis cumple más de diez años, fue iniciado por el obispo Ambrosio Echevarria, a raíz de la publicación del decreto del Nuncio Lajos Kada, continuado por Juan José Omella y pendiente de culminar por Alfonso Milián.

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