Cuarenta chinos sin nada que hacer en Huesca

La Primera Promoción de la Top Fly International Aviation Academy, compuesta por 40 alumnos, ha cumplido cuatro meses de estancia en Huesca. En 20 meses recibirán 1.200 horas lectivas repartidas entre clases prácticas y teóricas. Un día a la semana Top Fly, les fleta un autobús para ir a la ciudad de Huesca. Un viaje que aprovechan para comprar provisiones en los diferentes establecimientos orientales.

Estos alumnos pasean por las calles de Huesca en grupos de dos o tres. Pasarían casi inadvertidos, si no llega a ser por que van vestidos de una forma que llama la atención: pantalón azul y camisa blanca. Con estas indicaciones, se llega a la conclusión de que son alumnos de la compañía Top Fly International Aviation Academy.

Cada semana, un autobús baja desde la residencia, en las inmediaciones del aeropuerto Huesca-Pirineos, hasta Huesca. Muchos de ellos, aprovechan para hacer sus compras en establecimientos orientales. En cuanto a la comida, tienen que ir hasta Zaragoza. Para eso, Top Fly dispone dos autobuses al mes. Una ocasión que no desaprovechan para ir a tiendas especializadas en comida china.

Es precisamente la comida el asunto pendiente de estos cuarenta alumnos. Algunos de ellos no han probado la tortilla de patata, ni el jamón. Incluso, la compañía ha tenido que cambiar de cocinero y contratar a uno oriental para que los alumnos se sintieran mejor. Sólo un día a la semana prueban un plato de la comida española cuyo ingrediente principal es el arroz: la paella.

Sólo bajan para comprar. En cuanto terminan, quieren volver a la residencia. Allí tienen canchas de baloncesto. Es su única diversión, a parte de las charlas entre los amigos. Hay algún alumno, que por aquello de tener más independencia, ha adquirido bicicletas para bajar hasta Huesca.

En octubre, llegará la próxima remesa de estudiantes compuesta por otros cuarenta personas y dentro de mes y medio llegarán más alumnos, hasta llegar al número de 120.

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