"El abandono de Afganistán sería la derrota de los países democráticos en la lucha contra el terrorismo internacional"

El XV Curso Internacional de Defensa ofrece desde en Jaca “una mirada al mundo del siglo XXI”, con el objetivo de reflexionar sobre las características generales del complejo marco de relaciones internacionales del siglo que acaba de empezar. A la inauguración del Curso, que organizan la Academia General Militar y la Universidad de Zaragoza, han asistido destacadas autoridades civiles y militares como el Director de la AGM, General Juan Antonio Álvarez Jiménez; el rector de la Universidad de Zaragoza, Felipe Pétriz; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, Fernando Zubiri; el alcalde de Jaca, Enrique Villarroya y el delegado del Gobierno de Aragón en Huesca, Álvaro Calvo. Y, por supuesto, también han estado presentes en el Palacio de Congresos de Jaca, los 120 alumnos que hasta el próximo viernes 28 de septiembre participarán en los debates y reflexiones del Curso.

El Subdirector General de Política Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, Félix Costales Artieda, ha ofrecido la conferencia inaugural en la que se ha referido a las principales líneas de la política exterior española en el nuevo contexto internacional. Poco antes de conocerse la noticia del atentado ocurrido en Afganistán en el que han muerto dos soldados españoles, el Subdirector General de Política del Ministerio se ha referido, precisamente, al papel que desempeña España en diferentes zonas de conflicto y, especialmente, en Afganistán. En este sentido, ha recalcado que “no se contempla el abandono de las tropas españolas de Afganistán” y ha recordado que el trabajo que están realizando nuestros soldados “está amparado por Naciones Unidas, en el marco de una misión ISAF, que todos sabemos que es compleja, pero que tiene un objetivo muy claro: el apoyo para la estabilización del pueblo afgano, un trabajo que estamos realizando, mano a mano, con las autoridades locales, que sabemos que es difícil y llevará bastante tiempo”. En cualquier caso, ha insistido en que “nuestra presencia en Afganistán es necesaria para ayudar al proceso de normalización del sistema político y conseguir dar a los afganos, a medio y largo plazo, un futuro de prosperidad”.

Ya durante la conferencia, también se ha referido a la cuota de responsabilidad que España tiene que asumir en su política exterior al encontrarse entre las 10 primeras economías del mundo, lo que nos exige una presencia activa en zonas de conflicto, ya que, por ejemplo, “el abandono de Afganistán sería la derrota de los países democráticos en la lucha contra el terrorismo internacional”.

Durante el desarrollo de la conferencia, Félix Costales Artieda ha asegurado que en el nuevo escenario internacional “nos enfrentamos a nuevos retos que son difíciles de identificar y a amenazas que en principio nos pueden parecer lejanas, como el cambio climático, las pandemias o la inmigración, pero que pueden llegar a ser tan importantes como otras que consideramos más cercanas”. En cualquier caso, en la política exterior española, “Europa sigue siendo nuestro primer referente” y en este sentido, la Política Europea de Seguridad y Defensa “es un elemento esencial para la creación de la Europa política”.

A su juicio, otro rasgo importante de la política exterior española en la actualidad es “el apoyo al multilateralismo de Naciones Unidas”, que para el año que viene, por ejemplo, se ha concretado en el compromiso del Gobierno de España de destinar el 0,5% del PIB a la ayuda oficial al desarrollo. En este sentido, ha destacado que “tenemos que ser capaces de crear mecanismos multilaterales y regionales eficaces”, lo que “obliga a una reforma de las Naciones Unidas y, sobre todo, de su Consejo de Seguridad, para que sea más representativo, moderno y transparente”.

El Subdirector General de Política Exterior también se ha referido en Jaca a la relación de España con Estados Unidos, una relación que “es firme y estrecha y no sólo en el ámbito de la Defensa; de hecho estamos promoviendo iniciativas conjuntas como una estrategia concertada en temas de no proliferación, en el proceso de paz en Oriente Medio o en las políticas sobre energías alternativas”. Igualmente, ha destacado, que la presencia española en Iberoamérica ha cambiado, “y de un discurso tradicional hemos pasado a tener una presencia activa con inversiones y acuerdos con muchos países”.

En esta primera jornada del Curso Internacional de Defensa de Jaca también ha intervenido la analista e investigadora del Instituto Internacional de Paz de Estocolmo, Ekaterina Stepanova, quien ha ofrecido a los alumnos un patrón para el estudio de los conflictos armados. Ha destacado, por ejemplo, que desde el final de la 2ª Guerra Mundial se han producido 231 conflictos en el mundo en 181 localizaciones diferentes, la mayor parte de ellos en África y Asia. Además, desde esa fecha y hasta 2003, los países que se han visto involucrados en un mayor número han sido Reino Unido y Francia, como consecuencia de su reciente pasado colonial.

Lo curioso, ha señalado Stepanova, es que de estos enfrentamientos, 121 han ocurrido después del final de la Guerra Fría, por lo que “ha habido más conflictos en los últimos 17 años que en los anteriores 40”, algo que a su juicio es comprensible, ya que “la Guerra Fría también propició un efecto paralizador al mantener muchos enfrentamientos en niveles de intensidad más bajos de lo esperado”.

En su intervención, Ekaterina Stepanova se ha referido a las principales tendencias de los conflictos armados contemporáneos. La primera es que han dejado de tener la forma de grandes guerras entre Estados. El año pasado, por ejemplo, sólo en tres (Irak, Afganistán y Sri Lanka) se alcanzaron más de mil bajas como consecuencia de los combates. Unido a este dato, también ha ofrecido otro que apunta a que en los últimos 10 años el 95% de los conflictos se han producido en los límites de un solo Estado y el tipo dominante es el de una guerra civil que puede llegar a internacionalizarse “en la que los combatientes evitan implicarse en enfrentamientos de gran intensidad”.

Además, ha señalado Stepanova, “el 90% de las bajas en los conflictos actuales son civiles, lo que supone una proporción muy alta respecto a las grandes guerras”. Por último, otra novedad es que en la actualidad no tienen por qué estar vinculados a un territorio específico que se pueda definir como un campo de batalla.

En la primera jornada también ha intervenido el Coronel de Infantería de Marina, Gonzalo Parente Rodríguez, quien ha hablado sobre “Recursos naturales y guerras. Guerras por los recursos”. En su conferencia ha hecho una llamada de atención sobre “la necesidad de concienciarnos de que los recursos energéticos son escasos y limitados por lo que es absolutamente necesario empezar a tomar medidas para buscar alternativas y soluciones, sobre todo, respecto al petróleo y el gas, que son la causa de numerosos conflictos en Oriente Medio, el Cáucaso y, recientemente, el Polo Norte”.

En su conferencia, el Coronel Parente Rodríguez ha destacado que en el año 2037 está previsto que se llegue al techo de la producción de petróleo, a no ser que aparezcan nuevas reservas, “lo que obliga a todos los países a tomar medidas y, de hecho, las potencias más consumidoras, ya están acercándose a las fuentes del petróleo para asegurar su abastecimiento”

Por último, el corresponsal de guerra de la BBC Internacional, Paul Wood, ha ofrecido su particular visión de las guerras del siglo XXI desde la experiencia de haber sido testigo directo de los principales conflictos que han asolado al mundo en los últimos años.

Sobre cómo serán las guerras del siglo XXI, Paul Wood ha destacado que ocurra lo que ocurra “no será una gran sorpresa porque alguien ya lo habrá predicho con anterioridad”. En cualquier caso, se ha atrevido a vaticinar que Afganistán es un escenario en el que los problemas se van a recrudecer en el futuro; un problema que a su juicio está directamente vinculado al tráfico de drogas. “El opio que se cultiva en Afganistán supone un porcentaje muy importante del que se consume en el mundo, por lo que no les puedes decir a los afganos que este modo de vida se tiene que acabar, una circunstancia que, sin duda, va a generar muchas tensiones”, ha asegurado Paul Wood.

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