"El petróleo va a seguir siendo la base del consumo energético en los próximos 25 años"

La cuarta jornada del XV Curso Internacional de Defensa de Jaca, que organizan la Academia General Militar y la Universidad de Zaragoza, ha analizado los nuevos escenarios energéticos, haciendo especial hincapié en la geopolítica del petróleo y en la proliferación nuclear. Además, se ha debatido sobre la amenaza que suponen las armas de destrucción masiva, y el agua y el cambio climático.

El Director del Servicio de Estudios de Repsol, Pedro Antonio Merino García, ha reflexionado en su conferencia sobre la geopolítica del petróleo sobre la situación de dependencia de los países consumidores y los factores que están contribuyendo a los precios actuales. En su intervención ha destacado que “la competencia por los recursos y por la renta del petróleo está detrás de la nueva preocupación por la seguridad del suministro, que se ha visto agravada en los últimos dos años por dos hechos: por una parte, porque se descubre desde el año 2002 menos petróleo del que se consume, y por otra, por los cambios fiscales y contractuales en los países productores que obligan a revisar los contratos de las compañías petrolíferas”.

En la presentación, Pedro Antonio Merino García ha mostrado todos los factores que están detrás de la “geopolítica”, para poder entender tanto el mercado del petróleo como los retos a largo plazo a que nos enfrentamos. Ha ofrecido, por ejemplo, algunas previsiones de futuro como las que apuntan a que el petróleo, en 2030, va a seguir siendo la energía más consumida, disminuyendo apenas del 35% actual al 34% previsto para ese año. En general, ha asegurado, “los combustibles fósiles van a seguir siendo la base del consumo energético en los próximos 25 años”.

Sobre las reservas petrolíferas y las previsiones de futuro, el Director del Servicio de Estudios de Repsol ha comentado que “sigue habiendo petróleo, pero en zonas que cada vez son de más difícil acceso, sobre todo en aguas profundas, y en lugares del mundo como Oriente Medio que viven situaciones políticas bastante inestables”. Además, ha apuntado que “hay y va a seguir habiendo una competencia grande por esos recursos por la demanda creciente de países emergentes como China”. En este sentido, ha ofrecido algunos datos sobre el crecimiento de la demanda mundial de petróleo. En los últimos 5 años, ha comentado, “el 80% del crecimiento de la demanda de petróleo proviene de Asia, América Latina y el Medio Oriente”, y pensando en el futuro, “la gran parte de la demanda llegará de Asia, que es donde se va a producir el mayor consumo”.

Por otra parte, ha explicado en su intervención que “el precio del petróleo se mantiene y va a seguir alto, fundamentalmente porque la demanda está concentrada en el sector de los transportes”, y a medio y largo plazo, prosigue, “no se prevé que los biocombustibles vayan a tener una gran incidencia, ya que su producción, a fecha de hoy, resulta menos rentable que la del petróleo”.

Por otra parte, el profesor de Relaciones Internacionales, Vicente Garrido Rebolledo, ha hablado sobre la proliferación nuclear destacando que la proliferación de armas de destrucción masiva y, especialmente las nucleares, “no constituye un fenómeno nuevo”. En realidad, la no-proliferación de armamento nuclear ha estado presente en las agendas nacionales de la política exterior y de seguridad desde que en 1965 (tras la explosión de la primera bomba nuclear de China) se adoptase en el seno de la Organización de las Naciones Unidas la “resolución Ómnibus”, en virtud de la cual se concedía especial atención a la adopción de un tratado para prevenir la “proliferación de armamentos nucleares”.

Desde entonces, los esfuerzos internacionales en materia de control de armamentos nucleares se han concretado en dos prioridades. La primera, prevenir la aparición de nuevas potencias nucleares, más allá de las cinco con las que el Tratado de No-Proliferación Nuclear (TNP) declaraba en 1968 tener cerrado el “club atómico”. Los éxitos, en este sentido, han sido notorios, ha destacado el profesor Garrido, “teniendo en cuenta que, en la década de los sesenta se auguraba que, a comienzos del presente siglo, serían más de dos docenas los países en posesión de un arsenal nuclear. En la actualidad, sólo tres países han alcanzado formalmente un estatus de país nuclear de facto (aunque no de iure) y permanecen fuera del Tratado: India, Israel y Pakistán.

Por otra parte, desde la Secretaría General del Grupo de trabajo de la OTAN sobre terrorismo, Natividad Carpintero Santamaría, ha ofrecido una visión sobre “Terroristas tras las armas de destrucción masiva”. Durante su conferencia explicó que “Armas de Destrucción Masiva es un concepto que incluye las armas químicas, biológicas y nucleares, también llamadas Armas NBQ”. No obstante, ha matizado, “el término destrucción masiva resulta variable cuantitativamente, según el modo de utilización de cada una de ellas, especialmente si su manipulación y uso se debiese a grupos terroristas, cuyo principal objetivo es el gran impacto psicológico de su ataque sobre la población afectada.

En su intervención también ha analizado los distintos tipos de atentados que podrían darse con armas NBQ, así como los antecedentes y la viabilidad de cada uno de ellos. “Teniendo en cuenta esto último –ha asegurado– es necesario reforzar las medidas de seguridad, desarrollando tecnologías y sistemas de detección e identificación de daño para responder de forma eficaz a una amenaza de ataque no convencional que, desde el 11-S, se cierne sobre Occidente”.

Finalmente, el Director de la Tribuna del Agua de la Expo Zaragoza 2008, Eduardo Mestre, ha pronunciado una conferencia sobre “Agua y cambio climático”. Mestre ha sido contundente al asegurar que “el cambio climático es una realidad que ya está aquí y va a afectar a nuestra forma de vida y a nuestro modelo de desarrollo”. En este sentido, ha destacado que en el futuro más inmediato será necesario “un cambio de actitud en la línea de aprender a vivir con el nuevo estatus de la naturaleza y no contra ella”. Eduardo Mestre también ha comentado en su intervención la importancia que tiene que la población sepa “en qué zonas estamos pronosticando que va a haber menos agua, en qué territorios del mundo el proceso de desertificación va a ser mayor y, también, dónde se van a dar lluvias violentas para poder prevenir catástrofes”. Por ello, Eduardo Mestre considera que “es necesario que los gobiernos actúen con más rapidez y realicen programas más concretos”.

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