Cartas al director: En recuerdo a un amigo, Carlos Vidal

Asociación Carlos Vidal Berges.

Qué rápido pasa el tiempo. Aún parece que fue ayer y ya han pasado dos años. Una mañana de cielo plomizo lloraba, era el día del Pilar. Día jotero por excelencia, en el que el corazón de nuestro maestro, Carlos Vidal, decidió tomarse vacaciones de la vida. Una vida dedicada en cuerpo y alma a la Jota.

El arte de Carlos no conocía límites, igual hacía sonar la guitarra que escribía coplas. Su conocimiento de la jota cantada lo convirtió en todo un erudito en el tema. Pero lo que realmente consagró a nuestro querido Carlos como figura mítica del folclore, fue el baile. Siempre viene a nuestra mente la imagen de ver como acariciaba el aire mientras bailaba. Sobre el escenario sólo se le podía definir con una palabra...elegancia.

En cierta ocasión, durante una actuación para San Lorenzo en el parque, mientras Carlos y su hija Bety bordaban la jota de Calanda, se alzó una voz entre el público: ¡¡Vidal, no te tendrías que morir nunca!!. Nadie muere mientras queden personas que le quieran y le recuerden. A Carlos toda Huesca le recuerda por ser un maestro del folclore. Uno de los grandes igual que lo fueron sus compañeras Camila y Gregoria.

Los que tuvimos la suerte de tenerlo cerca, además lo queremos, y las razones son muchas.

No solamente nos formó como joteros, sino que además, nos supo inculcar valores que hoy, siendo adultos, hemos aprendido a reconocer y valorar. Éramos sus alumnos pero también sus amigos, y como tales, se preocupaba de nosotros. Estaba a nuestro lado. Y hoy, aunque no contemos con su presencia, sigue hablándonos desde el cielo; con sus enseñanzas, anécdotas, consejos... Sigue vivo.

Nosotros, la Asociación Carlos Vidal Berges, queremos que su figura se perpetúe en la memoria de muchas generaciones de oscenses. Éste es un tema que desde hace mucho tiempo ocupa nuestros pensamientos, y creemos que hemos encontrado una buena fórmula. Recientemente hemos solicitado en el Ayuntamiento la concesión de una calle con el nombre de Carlos Vidal, pero una calle muy especial para él.

Si de una parte de Huesca nos sentimos orgullosos los oscenses, es del parque. Artífice de este rincón de nuestra ciudad fue el padre de Carlos, Domingo Vidal. Unimos a este hecho la circunstancia, de que el marco jotero en nuestras fiestas es el parque. Además han sido numerosas las actuaciones que en este lugar se han celebrado con su buen hacer. Por todo ello consideramos que el Paseo Central del Parque debería llevar el nombre de Carlos Vidal Berges. Igual que se homenajea a Ramón Acín por darnos nuestras emblemáticas Pajaritas, creemos que éste sería un bello reconocimiento a quién nos dio otra seña de identidad: La Jota de Huesca. Este es un homenaje más que merecido. Fue embajador de nuestra ciudad por innumerables plazas y teatros de España y el extranjero. También fueron numerosos los premios que recibió, dedicando cada uno de ellos a la ciudad de Huesca. Es enorme el legado que el maestro nos dejó, y sería muy triste que todos estos reconocimientos, que él consiguió con mucho esfuerzo, quedaran perdidos en el olvido.

No corren buenos tiempos para el folclore. Sobrevaloramos todo lo que viene de fuera: ¿ y lo nuestro?. Somos lo que somos gracias al bagaje de nuestros antepasados. Las costumbres y el folclore de una ciudad son su “historia en zapatillas”.

Queremos seguir disfrutando de nuestra cultura como Carlos nos enseñó. Pero nos está resultando muy difícil. A los niños cada día se les inculca menos cariño por la tradición, y los mayores estamos saturados de obligaciones y no queremos ni una más.

La Asociación Carlos Vidal no pretende realizar actuaciones en grandes teatros, ni conseguir premios; el espíritu de la Jota no está allí. Está en la cara de un abuelo, cuando se le enrasan los ojos al oír las jotas que en su pueblo se cantaban cuando él moceaba. Y eso es precisamente lo que pretendemos: llevar nuestro folclore a residencias, colegios, pueblos sin recursos económicos, etc. En definitiva, acercar la jota a la gente por el puro placer que nos supone su disfrute. Sabemos que hay muchos joteros en la reserva, gente que tuvo que abandonar el folclore para hacer frente a sus obligaciones laborales y familiares. Queremos que sepan que nuestra Asociación les abre sus puertas, y que nos gustaría contar con su ayuda.

Necesitamos mantener las enseñanzas que Carlos nos dejó, no podemos condenar su trabajo al olvido y mucho menos su memoria.

Siempre seguiremos tu ejemplo, maestro.

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