Cartas al director: Sabiñánigo y su futuro

Jesús Lasierra Asin

Portavoz del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Sabiñánigo.

Hace ahora 109 años, la llegada del tren a Sabiñánigo, unido a la construcción de centrales productoras de electricidad en el Valle de Tena, impulsaron la transformación de nuestra ciudad y la revolución industrial llegó también a Sabiñánigo. A lo largo de muchos años, estas circunstancias han hecho que nuestra ciudad creciera y se desarrollara teniendo siempre nuestro referente industrial como motor de ese crecimiento. Las cosas fueron cambiando, España se fue acercando a los niveles de renta europeos, las tarifas eléctricas se unificaron y el efecto globalización se ha hecho cada vez más patente, de modo que las ventajas que a nivel nacional y local eran palpables para el asentamiento industrial en Sabiñánigo, han ido desapareciendo y aun manteniendo una importante presencia industrial, felizmente estabilizada en los últimos años, esta no ha seguido creciendo en los términos exponenciales que lo hizo en su inicio. El proceso, idéntico al de otros países europeos o en vías de desarrollo, se produce con una dinámica semejante y los incrementos industriales extraordinarios se van suavizando, asentándose, dando paso a sociedades modernas, dinámicas, con unos altos niveles de bienestar y conquistas sociales que en ningún modo quieren ver disminuido.

Estas cotas de desarrollo y exigencia social han propiciado un crecimiento importantísimo del sector servicios que hoy por hoy es el mayor sector, creador de empleo de las economías de países avanzados, y en concreto en nuestra comarca representa un 63% del empleo existente y en Sabiñánigo más del 50%.

Ese tren del sector servicios, como el real que paso en 1898, ha estado parado en Sabiñánigo durante dos años, esperando que nos montáramos en él, pero el pasado jueves una incomprensible decisión, de los grupos del PP y PAR en el Ayuntamiento de Sabiñánigo, que aun estando de acuerdo con los proyectos y únicamente guiados por intereses políticos y electoralistas (legítimos pero en este caso difícilmente entendibles) han evitado que definitivamente nos engancháramos en ese tren sin, además, tener que bajar de ningún otro. A veces la política mal entendida no sirve a los ciudadanos, aunque se diga todo lo contrario. Los proyectos rechazados, referidos a la construcción de cuatro equipamientos deportivos, tres hoteles, una escuela de golf, con su correspondiente residencia, y dos zonas residenciales a construir en los próximos diez años, hubieran supuesto, caso de ser autorizados finalmente por el Gobierno de Aragón, mas de diez años de trabajo para nuestras pequeñas y medianas empresas de Sabiñánigo, así como un importante numero de puestos trabajos directos. Una vez finalizado el proceso de construcción, y puestos en marcha los complejos hoteleros, deportivos y educativos hubieran contado con no menos de 150 empleos fijos.

Desde el Grupo Socialista, sólo esperamos que estos inversores que siguen confiando en nuestra ciudad, no aprovechen el puente de plata que les hemos tendido, y se vayan con su inversión a otro lugar, donde seguramente los recibirán con los brazos abiertos, sino que soliciten la revisión de la decisión municipal y en el obligado estudio que de ello se deba hacer, primen los intereses generales y no los particulares y sin mas “teatro” podamos tramitar ante las autoridades que tienen la competencia para ello, estos proyectos. Caso de que prosperen en las debidas condiciones de sostenibilidad, respeto al medio ambiente y dimensión apropiada, pueden marcar el empleo y desarrollo futuro de Sabiñánigo y comarca complementando adecuadamente el estable y decisivo sector industrial y en ningún caso mermándolo sino todo lo contrario, caminando hacia una ciudad mas dinámica y sobre todo mas atractiva para cualquier tipo de inversión.

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