Catorce proyectos sobre el Alto Aragón reciben las ayudas de investigación del IEA

El Instituto de Estudios Altoaragoneses elige las Ayudas para Proyectos de Investigación que comparten su vinculación con la provincia en ámbitos como las Ciencias, las Humanidades o las Artes. Este año se destinan 44.000 euros a los catorce proyectos seleccionados.

 

Más de 40 trabajos optaban a las ayudas cuyo importe oscila entre los 2.700 y los 3.500 euros. Los autores tendrán un periodo máximo de un año para desarrollar unos proyectos que contribuirán a la divulgación de temas altoaragoneses.

 

Hasta la fecha este Concurso de Ayudas ha dado lugar a más de 300 estudios cuya temática coincide con las distintas áreas del IEA: Arte, Arqueología, Biomedicina, Ciencias Aplicadas y Tecnología, Ciencias Económicas y Políticas, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Comunicación Audiovisual, Geografía, Historia, Lengua y Literatura.

 

Los proyectos

La arquitectura y la difusión del patrimonio cultural altoaragonés está presente en varios de los catorce proyectos que este año han obtenido las ayudas. Uno de los estudios abordará la arquitectura racionalista en Huesca, un ámbito del que la ciudad conserva algunos de los ejemplos aragoneses más destacados y que fueron obra de arquitectos como J. L. De León y Díaz-Capilla o J. Beltrán Navarro. La investigación pretende estudiar este singular periodo centrándose en los valores espaciales, constructivos y semánticos y recuperando el valor de estos pioneros de la modernidad. En este contexto se levantaron en la capital edificios como la Casa Polo en la Plaza Justicia, la Casa de Sanagustín en la Calle Las Cortes, el Hospital Provincial, el Gobierno Militar o el conjunto de viviendas “Villa Isabel”.

 

En este mismo ámbito pero centrado en el Valle de Gistaín y en la arquitectura popular otro de los trabajos analizará la borda como forma de explotación del territorio. La tecnología de escáner 3D permitirá, por otro lado, documentar y representar el patrimonio altoaragonés. En este proyecto se plantea la creación de un modelo en tres dimensiones de la ermita de Santa María de Igúacel que proporcione secciones, vídeo de visita virtual y una vista métrica de 360º mediante navegador web.

 

Desde otro de los estudios sus autores pretenden ofrecer una descripción de la lengua catalana en el siglo XVI a partir de los documentos producidos en Albelda. Se trata de una muestra del catalán escrito, muy uniforme durante la época medieval y moderna. La finalidad última del trabajo es determinar qué aspectos lingüísticos de los textos reflejan verdaderamente la realidad de la lengua en esa época.

 

También tienen cabida otros contenidos de carácter innovador en los que se propone, por ejemplo, el estudio de la documentación notarial para conocer y analizar las actitudes ante la muerte en la Huesca del siglo XV a través de los diversos rituales o trazando un mapa devocional de la ciudad con sus principales focos de piedad –intercesores favoritos, templos más valorados, espacios para la sepultura, tipos de misas-.

 

Vicente Lachén y Dominique Leyva centran su proyecto de investigación en la imaginación de Ramón J. Sender a través de fotografías. Los autores pretenden contextualizar con imágenes los procesos creativos del autor con el propósito de aproximarse a la percepción del mundo del escritor desde una vertiente apenas frecuentada.

 

En el campo científico se han concedido ayudas para estudiar la sistemática de los tomillos en el Valle del Ebro o que establecen su foco de atención en el plutón granítico de La Maladeta. Las comunicaciones transpirenaicas durante el Paleolítico Superior y la catalogación de los fondos documentales del Centro de Interpretación de la Colonización Agraria en España, ubicado en Sodeto, vienen a demostrar la amplia variedad temática que abarcan los trabajos.

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