Cartas al director: Aznar y su remota cabeza

Arancha García-Carpintero Broto.

Responsable Provincial CC.OO. Huesca.

A José María Aznar le encanta, creo, llamar la atención. Imagino que resulta humanamente difícil, después de ser el primer hombre del país, pasar a estar más allá de un segundo plano; pero no saber asumirlo demuestra, también, una dificultad del propio individuo.

El ex – presidente del Gobierno ha escrito un libro, que yo desde luego no pienso leer, ni siquiera para poder criticarlo, porque ya hace días que he llegado a la conclusión de que algunos comentarios, y de algunas determinadas personas, me sobran en la vida.

Pero aprovechando la presentación de esta su obra, y también, cómo no, la cobertura mediática que le rinden, Aznar ha querido insistir en la absurda teoría que ya le llevó al deterioro absoluto, a él y a su partido, en las pasadas Elecciones Generales, precisamente porque era mentira. Los que idearon los atentados del 11 M, dijo, no están ni en remotos desiertos, ni en montañas lejanas.

Ahora bien, aunque podemos sobrentender qué quería decir, bien es verdad que no tuvo el valor de concretarlo, aún a pesar de la insistencia de los periodistas. Lo dejó caer, como si tal cosa, queriendo dar al traste con la credibilidad de una Sentencia compleja, e intentando evidenciar, igualmente, unas investigaciones que se hicieron desde varios de los cuerpos de seguridad. Pero sobre todo generando dudas a las víctimas y familiares, demostrando una insensibilidad espectacular, ante el sufrimiento y padecimiento de estas personas, en todo este tiempo, y especialmente durante todo este proceso judicial.

En fin, casi nada el señor, que una vez más hace el ridículo públicamente, con una declaración que no tiene ni pies ni cabeza; otra más que se suma a la penúltima, que no sé si fruto de la invitación de la Bodega, o porque intervino después de un vermout , llegó a declarar que el consumo de alcohol y conducir era completamente compatible. Otro varapalo más a las víctimas de uno de los mayores lastres de nuestra sociedad: los accidentes de tráfico.

Ciertamente a mí el Sr. Aznar nunca me ha inspirado ninguna confianza, ni de Presidente, y me sigue sentando mal ver cómo en este país se le tiene tanta consideración, después de haber demostrado, una y otra vez, quién y cómo es. Desde luego prefiero que siga paseándose por las Universidades americanas, bien lejos de las nuestras.

En todo caso, lo único que me alegra de todo esto es que su Campaña Política fortalece a que otras propuestas, a la izquierda, puedan mantener el Poder en este país. Aunque yo sigo aspirando a que sea todavía más a la izquierda quien decida, y acabe el bipartidismo.

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