Al tercer intento Huesca suprime el paso del ferrocarril por el casco

En dos ocasiones se ha intentado y no conseguido eliminar el paso del ferrocarril por Huesca. En una de ellas incluso el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo tenía aprobado una partida presupuestaria para ello, pero la oposición vecinal paralizó el proyecto.

Hasta ahora, Huesca era una de las pocas o la única capital de provincia que soportaba el paso del ferrocarril por el casco urbano.

Aunque en su día la vía quedaba en el extrarradio de la ciudad el desarrollo urbanístico de la misma terminó dejando la vía integrada en el propio casco, constituyendo entonces una barrera arquitectónica.

En los últimos 30 años su eliminación ha constituido una reivindicación de primera magnitud, pero hubo dos ocasiones en las que a punto estuvo de ser eliminada.

La más seria tiene lugar en los años 80, con José Antonio Llanas como Alcalde y bajo el Gobierno de la UCD en el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo. El por entonces Ministro, José Luis Alvarez, visita Huesca y compromete una partida presupuestaria con la que ejecutar un paso elevado del ferrocarril con la construcción de un muro de cinco metros de alto sobre el que discurriría la vía.

Ese proyecto desata una dura protesta por parte de los vecinos del Barrio de la Encarnación que cuelgan crepones negros en sus balcones y hacen que el Ayuntamiento y el Ministerio desistan de sus planes.

Posteriormente el gobierno de Enrique Sánchez Carrasco propone como idea el soterramiento de la vía y la construcción de una nueva estación en los terrenos de Textil Bretón. Pero la idea se queda solo en eso, en idea, y el ferrocarril seguirá atravesando el casco urbano de Huesca hasta noviembre de 2007, cuando al tercer intento Huesca ha logrado hacer realidad la supresión del paso del ferrocarril por su casco urbano.

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