La D.O. Somontano produce más de 29 millones de botellas anuales

De las 205.000 hectáreas que conforman la comarca del Somontano, 4.648 están plantadas de viñedo e inscritas en el Consejo Regulador de la D.O. Somontano, que actualmente cuenta con 32 bodegas. Distribuidas en 43 municipios, la conjunción de estas bodegas y de sus caldos hace que la D.O. Somontano destaque por su juventud y dinamismo. Cabe destacar la reputación que ha se ha forjado la Denominación tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

La Denominación de Origen fue solicitada al ministerio de Agricultura en 1984, que dio su visto bueno ese mismo año. Desde aquel momento, el reglamento del Consejo Regulador ha sido modificado en tres ocasiones. Actualmente, su labor consiste en orientar, vigilar y controlar la producción y elaboración de caldos de calidad. El signo distintivo se encuentra en la contraetiqueta. Hoy en día, este organismo es dependiente del Departamento de Agricultura y Alimentación de la Diputación General de Aragón, y la persona que lo preside es Mariano Beroz, con el apoyo de 12 vocales.

Respecto a las variedades de uva que se plantan en el Somontano, en blancas se incluyen la Chardonnay, Macabeo, Gewüztraminer, Alcañón y Garnacha blanca, con predomino de la primera. En variedades tintas destaca la Cabernet Sauvignon, seguida de Merlot, Tempranillo, Moristel, Syrah, Garnacha Tinta, Pinot Noir, y Parraleta.

En lo referente a la producción de botellas en las bodegas, el total de las 32 asciende a 29.156.000. Viñas del Vero y Bodega Pirineos son las que aportan un mayor número dicho total con 6.000.000 anuales cada una.

Aunque la Denominación de Origen naciera en 1984, existen documentos que rezan que ya en el siglo II a.C. existía una gran producción de vino en la zona. Y el viñedo se fue desarrollando gracias al asentamiento de itálicos en el Somontano, que importaron nuevas técnicas más avanzadas, contribuyendo también a la creación de compañías de comercio.

En la edad Media el cultivo de la vid se extendió al resto de la provincia, aunque su lugar inicial fue el Somontano; los monasterios jugaron un papel muy importante en el aumento de hectáreas plantadas. Más tarde, en el siglo XIX, el ataque de la filoxera en el viñedo francés contribuyó a un aumento de la producción vitivinícola de la comarca, provocando un aumento de las exportaciones. En ese siglo, la producción de vino en la provincia oscense fue ciñéndose a la zona del Somontano.

Ya en los años 60 del siglo XX nació la Cooperativa Comarcal Somontano de Sobrarbe, lo que fueron los primeros pasos de la creación de la actual Denominación de Origen. Sería a partir de los 90 cuando los grandes proyectos empresariales y con grandes inversiones comenzaran a llegar al Somontano. Actualmente, sumergida en el siglo XXI, la D.O. está marcada por la llegada de nuevas y espectaculares bodegas, la inversión de capital, el crecimiento de producción y comercialización, y el posterior reconocimiento de la calidad de sus vinos.

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