“Los trabajadores son los que pagan la fuerte subida de los precios”según UGT

Los precios de consumo se han disparado en el último mes tanto en Aragón como en España debido principalmente a dos elementos. El primero se debe al efecto escalón que muestran los precios de los carburantes y combustibles con respecto a noviembre de 2006, momento en el que mostraron un importante descenso. En segundo lugar, el encarecimiento de los precios de la alimentación. Estos efectos han impulsado el crecimiento de los precios a un nivel muy preocupante. Teruel sigue siendo la provincia aragonesa más inflacionista.

El índice de precios de consumo en España ha aumentado siete décimas en el último mes. El principal responsable del crecimiento es el aumento en vestido y calzado, en plena temporada otoño-invierno. En Aragón los precios de consumo han crecido siete décimas, al igual que en el conjunto nacional. El crecimiento de los precios de consumo en Huesca y Teruel (ocho décimas en ambos casos) ha superado la referencia del conjunto nacional. En Zaragoza aumenta siete décimas, al igual que en la media española.

La tasa de variación interanual del IPC ha aumentado cinco décimas y se ha situado en un 4,1% en España. Los grupos que han influido en mayor medida en el aumento de la tasa anual son el transporte, principalmente por los carburantes y combustibles y la alimentación. En nuestra Comunidad Autónoma la tasa interanual asciende cinco décimas y se coloca en un 4,2%, una décima por encima de la media nacional. Respecto a las provincias aragonesas, en Teruel se registra un comportamiento más inflacionista (4,8%) y en Huesca se mantiene una tasa de crecimiento inferior (4,4%), aunque más elevada que la media nacional, mientras que en Zaragoza se encuentra la tasa más baja (4,0%) de las provincias aragonesas.

Conclusiones:

En el caso de los carburantes y combustibles nos encontramos a merced de la evolución de los precios del crudo en los mercados internacionales. Es uno de los elementos más volátiles que componen la cesta de la compra. El caso de la alimentación es diferente, por cuanto el crecimiento de los precios se ha producido tanto en la no elaborada como en la elaborada, esto es, elementos más volátiles pero también más estables. La subida de los precios es negativa, ya que erosiona los bolsillos de los consumidores y además supone una pérdida de competitividad de nuestra economía con respecto a nuestros socios europeos ya que ha aumentado el diferencial de precios con los países de la zona del euro.

Desde UGT Aragón demandamos una política energética con mayor peso de las fuentes renovables y una mayor vigilancia de los precios en la cadena de distribución alimentaria. Es evidente que las rentas salariales no son la causa del incremento de la inflación, por ello, es inaceptable la demanda de moderación salarial. UGT Aragón va a continuar insistiendo en la incorporación de cláusulas de revisión salarial que garanticen el mantenimiento de la capacidad de compra de los salarios mínimos y los contemplados en los convenios. Es por ello que debemos fortalecer la negociación colectiva con estos contenidos.

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