Villancicos oscenses del XVII en la Biblioteca Nacional de Madrid

El Instituto de Estudios Altoaragoneses, dentro de la política de recuperación patrimonial que desarrolla el Proyecto Lastanosa, ha localizado y obtenido una reproducción en papel de siete impresos del siglo XVII en los que figuran los villancicos que se cantaban la noche de Navidad en la Catedral de Huesca. Dicha reproducción se encuentra, a partir de este momento, a disposición de investigadores y personas interesadas en la sede del IEA.

Dichos textos forman parte de un amplio conjunto de impresos de los siglos XVII y XVIII en los que se recogen los villancicos que se interpretaban anualmente en la Catedral. Al siglo XVII pertenecen nueve (siete están en la Biblioteca Nacional, que son de los que ha obtenido copia el IEA, y dos son propiedad de un particular de la Comunidad Valenciana) y otros once son de la primera mitad del siglo XVIII (nueve se conservan también en la Biblioteca Nacional y dos en la Biblioteca Pública de Huesca). En conjunto, veinte textos correspondientes todos a años diferentes.

Los siete impresos que se han recibido en el Instituto de Estudios Altoaragoneses son de 1661, 1677, 1683, 1686, 1688, 1689 y 1699. Cada uno tiene, por regla general, ocho páginas e incluye el texto (no la música) de los villancicos que se cantaron en las Navidades de esos años. Fueron impresos en Huesca (salvo el último, de 1699, que se publicó en Zaragoza) por miembros de la dinastía de impresores oscenses de los Larumbe, que regentaban la imprenta de la Universidad Sertoriana.

En ellos figuran los nombres de los maestros de capilla de la Catedral de Huesca, que debieron ser quienes interpretaron o incluso pusieron música a estos villancicos. Se trata, concretamente, de Luis Gargallo, Juan Baraza, el organista Francisco Jiménez y Francisco Berjes.

Los textos de estos villancicos son muy curiosos. El impreso más antiguo de todos es del año 1661 (un momento situado entre dos grandes fiestas celebradas en la Huesca del siglo XVII, de las que Vincencio Juan de Lastanosa fue gran protagonista: las fiestas de 1658 por el nacimiento de un hijo del rey Felipe IV y las de 1662 en honor de la Inmaculada Concepción). Los villancicos de 1661 comienzan con estos hermosos versos: “Vengan todos los poetas, / y prisa se den, alarguen el paso; / que hoy el campo de Belén / será su monte Parnaso. / Ningún ingenio se excusa, / donde es María la musa / y el llanto de un Inocente / es de Helicona la fuente. / Pues haga lugar, lugar, la gente, / que viene, que llega, / que entra el Amor”.

Entre los protagonistas de los villancicos de 1661 están, curiosamente, un francés, un portugués, un vizcaíno, un gallego y un negro. En otros de los impresos se recogen noticias de la actualidad del momento, como la guerra victoriosa que el Imperio austriaco emprendió a partir de 1683 contra el Imperio turco, que acabó con la reconquista de Hungría (en Huesca se celebró con unas curiosas fiestas en 1686, de las que también se conserva un relato impreso, la toma a los turcos de Buda, una de las dos partes en que está dividida Budapest, la actual capital húngara).

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