La San Silvestre, una tradición deportiva por Navidad

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Este próximo lunes, como cada 31 de Diciembre, miles de atletas de todo el mundo recorrerán las calles de diferentes ciudades para despedir el año con una cita a medio camino entre la fiesta y el deporte. Una de las más multitudinarias es la de Sao Paulo en Brasil y, en España, las de Vallecas, Zaragoza y Barcelona. Desde hace algunos años, este clásico del deporte navideño, ha llegado también a tierras altoaragonesas y buen ejemplo de ello son las que se celebran en Barbastro, Huesca, Sabiñánigo y, este año, por primera vez, Binéfar.

La de San Silvestre es la última carrera del año en la que se mezclan atletas federados y populares. El origen de esta cita hay que buscarlo en el Imperio Romano. Enero estaba dedicado al dios Jano que tenía dos rostros, uno de viejo que miraba al año que se iba, y otro de joven que miraba al año que llegaba y, los romanos en su honor, para despedir un año y dar la bienvenida al otro, realizaban todo tipo de celebraciones. En un principio, la Iglesia trató de erradicar costumbres tan paganas pero, en vista del poco éxito, decidió unirse a ellas cristianizándolas y San Silvestre fue el santo que sirvió para tal menester.

El 31 de Diciembre de hace 83 años se organizó en Sao Paulo (Brasil) una carrera popular (inspirada en una prueba francesa de remoto origen que se corría de noche y en la que los atletas portaban teas encendidas) que, por hacerse el día de San Silvestre según el santoral católico, tomó ese nombre.

Aunque, en principio, se reservaba sólo para atletas brasileños, en 1.945, se abrió a la participación de atletas de todas las nacionalidades y, en 1.975, cuando la ONU instituyó el Día Internacional de la Mujer, se comenzó también con la presencia femenina.

La carrera de San Silvestre no es un maratón aunque, frecuentemente, es llamada “Maratón de San Silvestre”, es más, ni siquiera ha tenido ha tenido una distancia fija y ha sufrido múltiples variaciones a lo largo de los años y hoy, prácticamente, en todo el mundo se celebran estas “famosas” carreras el día 31 de Diciembre.

En España, la más antigua es la San Silvestre vallecana cuya primera edición se disputó en 1.964 y fue ideada a imagen y semejanza de la cita brasileña. En aquella primera edición tomaron la salida 57 corredores y, en la actualidad, se corren dos pruebas la Popular (abierta para cualquier persona mayor de 10 años) y la Internacional (para un máximo de 500 atletas). El año pasado la “vallecana” reunió a 16.000 atletas.

Otra cita multitudinaria en nuestro país es la de Barcelona que celebrará el lunes su octava edición y que destaca tanto por la cantidad de corredores que reúne como por su nombre Cursa dels Nassos (Carrera de las Narices) en alusión a la tradición catalana del Home del Nasos (Hombre de las Narices) que siempre aparece el último día del año.

Bilbao, Vitoria, Valladolid, Valencia, Mallorca o Canarias también cuentan con su propia carrera de San Silvestre. En cuanto a lo que acontece en Aragón, destacan las carreras de Zaragoza, Ejea, Villanúa, Huesca, Barbastro, Sabiñánigo y también Binéfar que, este año, se suma a la “fiesta”.

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