Cientos de personas despiden a Miguel Ángel Rodríguez, uno de los fallecidos en Formigal, en un funeral muy emotivo

Cientos de personas acudían (domingo) al complejo funerario zaragozano de Torrero para dar el último adiós a Miguel Ángel Rodríguez, de 32 años, uno de los tres esquiadores muertos el pasado viernes a consecuencia de un alud en la zona de Anayet, fuera de las pistas de la estación de Formigal. El cuerpo de Iñaki Enrique Zurita Goñi, de 37 años, uno de los otros dos esquiadores que fallecieron el viernes fue enterrado en el cementerio de a localidad navarra de Los Arcos, después del funeral que se ofició a las doce del mediodía.

Por su parte, los restos de Daniel Osambela Echeverría, de 36 años, el segundo de los esquiadores fallecidos, serán incinerados este lunes a las diez y media en el Crematorio de Polloe en San Sebastián.

Miguel Ángel Rodríguez, de 32 años, conocido como "Chusky",según informa Europa Press, era trabajador de la estación, y había salido a hacer fotos cuando le sorprendió el alud. La avalancha también sesgó las vidas de los esquiadores vascos Iñaki Enrique Zurita Goñi, de 37 años, y de Daniel Osambela Echeverría, de 36 años.Familiares, amigos, responsables del Grupo Aramón, holding al que pertenece el centro invernal de Formigal, así como compañeros de trabajo, despidieron a Miguel ngel en un funeral muy emotivo. .

En la capilla número 1 del complejo funerario de Torrero el padre de "Chusky", que también se llama Miguel Ángel Rodríguez, ha trasladado unas palabras de agradecimiento por todas las muestras de cariño que ha recibido la familia y que les han acompañado en tan dolorosos momentos. El padre de Miguel Ángel ha querido subrayar que Aramón, no es solo la empresa para la que su hijo trabajaba "sino que era también su otra familia".

Miguel Ángel tenía cuatro hermanos. Su hermana pequeña ha leído en el funeral una carta escrita el viernes, el día de los hechos, en la que indicaba que, su familia se enfrentaba por primera vez a tan terrible dolor, pero que su hermano mayor había muerto "haciendo lo que más le gustaba". La hermana ha recalcado que Miguel Ángel "entregó su vida a las montañas, de la mejor forma: realizando su trabajo". .

Asimismo, su otra hermana procedió a la lectura de otra carta escrita por un íntimo amigo de Miguel Ángel. Este era un chico "alegre, jovial, divertido, enamorado, pero sobre todo con ganas de vivir".

Los otros dos esquiadores

Los dos esquiadores vascos perdieron la vida al verse atrapados por un alud de nieve cuando se encontraban fuera del circuito marcado por la práctica de este deporte, en una jornada con alto riesgo de avalancha.