Albelda prepara ya prepara la “Fiesta del Toçino”

El 27 de enero tendrá lugar en la localidad de la Albelda la vigésima primera edición de la “Fiesta del Toçino” que organiza la Peña “Lo Magré”. Una cita en la que se exaltan los productos de este animal y que en su edición anterior consiguió reunir a 5.000 personas.

La gran jornada gastronómica se iniciara a las ocho de la mañana con gran chocolatada (80 litros de chocolate y más de un millar de magdalenas) para preparar el cuerpo ante lo que se avecina; a las nueve y media se empezara a asar la carne del cerdo, al aire libre y en unas grandes parrillas. Se han previsto 1200 kilos de cabezada de lomo y costillas, 100 kilos de panceta y otros tantos de lomo. Todo ello se sirve sobre pan untado de ajo y aceite, en una cantidad que supera los mil kilos de pan, sobre los que se extenderán cincuenta litros de aceite, del que se produce en la almazara de Albelda.

A esa misma hora en la zona de la Rambla y la Plaza Mayor, debidamente acotadas para él publico, quedaran instaladas las casetas de la Feria de Artesanía que acompaña a esta manifestación popular y donde pueden encontrarse desde ricos embutidos a quesos de recio sabor.

Simultáneamente y entre la expectación de los millares de visitantes, las mujeres de Albelda, procederán a manipular el cerdo, con la elaboración del mondongo, morcillas, butifarras, chorizos y demás elementos que son degustados en la caldereta del mediodía. Tras la Misa en la ex-colegiata de San Vicente, degustación de caldereta, a partir de las 13.30 y como paso previo los invitados deberán adquirir los utensilios de barro, obra de los artesanos de la zona, que les permita degustar con comodidad la “olla barrejada”.

En unas grandes calderas los cocineros de la Peña, preparan 200 kilos de costilla troceada, 50 kilos de garbanzos, 50 de espinacas, 50 de cebollas, 400 de patatas, 5 de tomate, dos botellas de coñac y 50 kilos de carne magra Todo ello constituye el plato fuerte de la jornada, sin olvidarnos del caldo y de la fruta de la Litera, una manzana que cierra el almuerzo amen del café de puchero y todo ello regado con vino del Somontano que aporta Bodega Pirineos.