España y Francia estudiarán conjuntamente la reapertura del Canfranc

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El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, han acordado en la cumbre hispano-francesa, celebrada en París, poner en marcha un grupo de trabajo para evaluar el proyecto de reapertura de la línea ferroviaria entre Canfranc y Pau, que mantendrá su primera reunión próximamente en Madrid.

En uno de los acuerdos finales de la XX Cumbre franco-española, los dos Gobiernos proponen a la Comunidad autónoma de Aragón y a la Región de Aquitania participar en el citado grupo de trabajo, "teniendo en cuenta el proyecto de una nueva travesía transpirenaica y desde una perspectiva de cooperación interregional". Se incluye también una mención a los enlaces por carretera, donde España y Francia reafirman la necesidad de mejorar las condiciones de circulación y seguridad en las conexiones entre ambos países, especialmente en el eje "Zaragoza-Somport-Pau", así como en los ejes Barcelona-Toulouse y Lleida-Toulouse.

El portavoz del Grupo Parlamentario del PSOE en las Cortes de Aragón, Jesús Miguel Franco, se ha mostrado muy satisfecho tras conocer los compromisos alcanzados en la XX Cumbre franco-española, donde ambos Estados han incorporado a sus agendas políticas la Travesía Central del Pirineo y han comprometido sus fondos para desarrollar los trabajos necesarios.

“Hoy es un día muy importante para los aragoneses donde se reconoce el trabajo realizado por el Gobierno de Aragón así como por la región de Aquitania, ya que por primera vez se establece un calendario para realizar los trabajos de rehabilitación del Canfranc. En definitiva, la mejora de las líneas viarias que conectan las fronteras entre ambos países”, ha señalado Jesús Miguel Franco. En este sentido, “entramos en un periodo donde no hay retorno y todos los pasos que se vayan dando serán para avanzar en un proyecto demandado por Aragón desde hace años”, ha añadido. El portavoz socialista ha destacado también el cambio de actitud del Gobierno francés, que “tras años de indiferencia hacia la voluntad de Aragón, ha puesto hoy su sello en este proyecto”.