Aragón queda fuera de las nuevas líneas eléctricas con Francia

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La nueva interconexión eléctrica entre España y Francia, que estará construida en el segundo semestre de 2011, podría ir, a la espera de los acuerdos definitivos de trazado, planificación y financiaron antes del 30 de junio, en paralelo al corredor de infraestructuras que unirá finalmente Figueres y Perpiñán por el paso de Le Perthus, según el secretario general de Energía, Ignacio Nieto.

Con la nueva línea de Girona, con una capacidad de 1.200 megavatios, el porcentaje se acercaría al 6 por ciento, todavía lejos de la recomendación de la Unión Europea, del 10 por ciento. El objetivo español es alcanzar los 4.000 megavatios, con una nueva interconexión por Navarra, ha explicado Nieto; con lo que la Aragón-Cazaril que ha vuelto a planear durante 2007, ha quedado descartada salvo imprevistos de última hora.

Desde Aragón se había rechazado de forma taxativa que la elegida fuese la propuesta Aragón-Cazaril. Entre otros motivos, se consideraba que su alto impacto ambiental la hace inviable. Además está el hecho de que la principal Comunidad que demanda y necesita ese enlace es Cataluña, por lo que se supone que es esta la que debe asumir que el impacto sea por su territorio.

La segunda línea que quedaba fuera de la Cumbre bilateral de Paris, ha quedado claro que el objetivo será ponerla sobre la mesa en la próxima reunión que se celebre entre Francia y España.

La principal novedad de la cumbre de Paris era que se descartaban otros trazados posibles y que se optaba por la propuesta que defendía España: una línea paralela al AVE y la autopista que cruce la frontera por el valle natural de los Pirineos, Le Perthus

La cuestión que se plantea ahora es si es "imprescindible" soterrar parte de la línea a su paso por los Pirineos -alrededor de 10 kilómetros, para minimizar el impacto medioambiental y paisajístico en la cordillera- " Frente a los 500.000 ó 600.000 euros que cuesta un kilómetro de línea de alta tensión, el precio se dispara a entre 6 y 8 millones por kilómetro soterrado. El sobreprecio del proyecto soterrado se pagaría al 50 % por los dos países y deberá ser propuesto por Europa. España deberá realizar un gesto para proteger esa parte del Pirineo Catalán

El secretario general de la energía Español ha hecho hincapié, esta semana, según Europa Press, en el cambio de actitud del Gobierno galo con la llegada de Sarkozy, ya que se trata de un proyecto que "lleva quince años dando vueltas y ahora está más cerca; finalmente se va a ver realizado en breve".

En estos momentos, ha explicado, España es una isla y la capacidad de interconexión eléctrica ronda el 3 por ciento (1.400 megavatios), lo que supone un problema para la seguridad del sistema eléctrico, limita el crecimiento de las energías renovables e impide aprovechar la eficiencia del mercado único.

El examen de los aspectos técnicos, medioambientales y financieros será confiado a una empresa conjunta asociando a partes iguales la gestora francesa de la red de transporte de electricidad (RTE-EDF) y Red Eléctrica Española (REE), según lo aconsejado por Europa. Esta empresa financiará el conjunto de los costes ligados a la creación y realización de la línea y estará acompañada de un grupo intergubernamental.

DESCARTADA LA ARAGON CAZARIL

En diciembre de 1986, el Gobierno central autorizó la construcción de una línea de transporte de electricidad entre España y Francia a través del Pirineo aragonés. Era la línea Aragón-Cazaril, un tendido que nunca llegó a construirse, pero que nunca se ha descartado. Generó una amplia contestación social en el Pirineo y también la movilización de instituciones y partidos en suelo aragonés. Desde hace años, se mantiene el rechazo a esta línea en la Comunidad autónoma.

Durante 2007 el tema de la línea por Aragón volvió al primer plano de la actualidad y fuentes del Departamento que dirige Arturo Aliaga indicaban a ABC que el hecho de que esta línea eléctrica aparezca en las planificaciones de la Administración del Estado no es ninguna novedad, porque, según apuntan, nunca la llegó a descartar rotundamente. Además, recuerdan que la competencia en este tipo de proyectos es estatal.

De entrada, se insistía desde la Consejería de Industria en que rechazaban la construcción de ese tendido. Pero, quizás conscientes de que llegado el caso el Estado podría decidir unilateralmente su construcción, había un «plan b» que Arturo Aliaga ponía sobre la mesa como vía abierta hacia un posible entendimiento: no oponerse a la construcción de la línea Aragón-Cazaril si hay compensaciones razonables para esta Comunidad autónoma, y ha ponía nombre a esas compensaciones, el túnel ferroviario entre Aragón y Francia a través del macizo pirenaico del Vignemale.