El mundo de la nieve despidió a “Chusky”, el trabajador de Formigal víctima de un alud

Responsables de Aramón Formigal y los vecinos de Sallent de Gállego asistían este sábado al funeral en memoria de Miguel Ángel Rodríguez, trabajador de la estación invernal fallecido al verse sorprendido por un alud fuera de pistas el pasado día 4, junto con los esquiadores Iñaki Enrique Zurita Goñi y Daniel Osambela Echeverría .

Alrededor de 200 personas se daban cita este sábado en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Sallent de Gállego, donde se celebró un emotivo funeral en memoria del trabajador zaragozano Miguel Ángel Rodríguez, de 35 años, que falleció el pasado día 4 de enero al verse sorprendido por un alud fuera de pistas en la estación invernal de Aramón Formigal.

“Chusky”, como le llamaban en su círculo más cercano, trabajaba para la estación y se encontraba sacando unas fotografías en una zona conocida como “Garmo La Mina” cuando sucedió la tragedia que acabó con su vida y con la de los esquiadores Iñaki Enrique Zurita Goñi, de 37 años, y Daniel Osambela Echeverría, de 36 años.

Los padres y hermanos del fallecido estuvieron acompañados por el presidente del grupo Aramón, Francisco Bono, el director de la estación de Formigal, Antonio Gericó, y el viceconsejero de Turismo del Gobierno de Aragón, Javier Callizo. En esos momentos, en los que el dolor por la pérdida del joven zaragozano es todavía reciente para sus familiares, quisieron estar presentes también decenas de amigos y conocidos.

Rodríguez, que estaba soltero, habitaba en Sallent de Gállego, donde regentaba el bar Buho's, y era muy querido dentro de la localidad. Había trabajado durante siete años como profesor-monitor de la Escuela de Esquí de Formigal antes de entrar a formar parte del departamento de Marketing y Comunicación de la estación, donde se encontraba desde hacía dos años. “Chusky” destacaba por su faceta solidaria, y de hecho, había sido el gran impulsor de la campaña “Un gorro, una ilusión”, que pretendía acercar el deporte invernal a los niños enfermos de cáncer.

Javier Callizo, que conocía de forma personal a Rodríguez, recordó al fallecido como “un gran trabajador y una persona entusiasta, vital, generosa y comprometida con el proyecto que ha sido Aramón y la estación de Formigal. El viceconsejero de Turismo dijo también que era muy sociable, tenía un buen sentido del humor, y era además un gran amante de la naturaleza.

Por su parte, el director de Formigal, Antonio Gericó, todavía visiblemente emocionado por la desaparición de “Chusky”, aseguró que “la estación recuperará el funcionamiento normal, pero jamás se borrará su muerte de nuestro recuerdo”. Gericó hizo hincapié en el carácter animado y creativo de una persona que ha sido el responsable de mucho trabajo estos últimos años en Formigal.