Cartas al director : Gran Scala , Sí pero no a cualquier precio

José Aº Martínez Val

Cuando conocí la noticia de este gigantesco proyecto y sus cifras la primera sensación que alcancé fue de incredulidad y escepticismo. A medida que pasaban los días y cuando el Gobierno de Aragón en Pleno hacía suyo el proyecto y lo presentaba en sociedad a lo grande el pasado día 12 de Diciembre, me sentí abrumado porque veía que eso podría ser realidad y que iba a cambiar nuestra vida si se desarrollaba como se anunció.

Puedo asegurar que en otro tiempo, en ese escenario y con esos actores, yo habría dicho NO. No para los Monegros y para Aragón.

Sin embargo ahora no estamos en ese momento, ahora no podemos estar en el No por el NO. Llevamos muchos años en esta tierra escuchando promesas de proyectos incumplidos, planes de desarrollo rural, poner en valor nuestros recursos naturales, políticas de reequilibrio territorial, etc. Recetas políticas de los sucesivos gobiernos regionales, de varios colores, que sin embargo no han sido capaces de frenar la despoblación y la consiguiente sangría de nuestros jóvenes emigrando a la gran ciudad. La Comarca de Los Monegros está haciendo lo imposible para frenar esta inercia, con la captación de fondos europeos y estatales con proyectos LEADER, INTERREG, servicios sociales y asistenciales, atención a la mujer, integración de los residentes inmigrantes y planes para la juventud entre otras actuaciones. Aún así continuamos en unos índices de población que no superan los 8 habitantes por Km2.

El Proyecto Gran Scala, es algo que nosotros no hemos elegido, posiblemente no sea el sueño ideal para esta tierra ni para ninguna otra. Pero, al margen del interés más o menos declarado de nuestros gobernantes y el lugar de ubicación en Los Monegros, Gran Scala puede quedarse aquí o puede no quedarse. ¿Debemos trabajar para que se quede o por el contrario hacerlo para que se baya?.Yo me inclino por lo primero, creo que ahora toca Si, pero un Si con condiciones no a cualquier precio.

Confieso que leo opiniones de personas de reconocida credibilidad y me llenan de dudas sobre si estoy en lo justo. No es lo mismo decir no a Gran Scala desde Zaragoza, desde Huesca y no digamos desde Madrid que decirlo desde el corazón de los Monegros. Por eso corremos el riesgo de que Gran Scala y sus promotores se aprovechen del profundo desequilibrio territorial que padece desde hace décadas Aragón.

No sería aceptable que de los silencios ante la opulencia y derroche de medios empleados en la Expo Zaragoza 2008 algunos quieran hacerse un lavado de conciencia utilizando a la Gran Scala de los Monegros, y tampoco sería justificable que en Los Monegros de la necesidad endémica hiciéramos virtud a un proyecto de redención que puede acabar devorándonos.

Por eso yo digo SI, pero SI con condiciones.

Debemos saber más, conocer el alcance real y el impacto que la ejecución total o parcial del proyecto tendrá sobre nuestras vidas y nuestro territorio. Gran Scala no puede ser el caballo de Troya de especuladores, de guionistas del dinero fácil y extorsionadores de la legalidad.

No me gustaría que la aceptación de Gran Scala se plantee como un plebiscito hacia el Gobierno de Aragón o hacia una parte del Gobierno y mucho menos como un acto de fe. Digo esto porque uno de los temores que me invaden no está claramente resuelto,”la implantación de zonas residenciales en el complejo de ocio”, no es lo que queremos desde la Comarca.

Veo la foto promocional del día 12 de diciembre y me asusto con las zonas reservadas a urbanizaciones residenciales. No he leído nada oficial del Gobierno de Aragón al respecto.

La exigente necesidad de adecuar la legislación, en muchos casos fruto de un trabajado consenso, a los ritmos que marcan los promotores foráneos, contrasta y creará precedente con la tardanza en resolver proyectos largamente demandados por los aragoneses. Proyectos todavía pendientes en materia hidráulica, infraestructuras, energías renovables, nuestros parques Cultural y Natural de Monegros, el Monasterio de la Cartuja, Sigena o nuestros ejes comarcales por hablar de lo más cercano.

El Vicepresidente Biel el pasado día 11 de enero quiso asegurar en su visita a Sariñena que todo está controlado y no se hará nada sin el acuerdo de los monegrinos y que habrá reparto de los ingresos que genere Gran Scala, aunque no dijo cómo y quien los repartirá. Como veterano lidiador en muchas plazas Biel vino a contar lo que los alcaldes de los Monegros querían oír. Tiempo habrá para recordar.

El proyecto Gran Scala, de ejecutarse en su totalidad y aún no del todo, trasciende a este Gobierno de Aragón. No estoy negando legitimidad a nuestro Gobierno para impulsar acuerdos, pero la ejecución del Mega-proyecto en los plazos previstos, 8 ó 10 años y sus nada descartables avatares puede dejar condicionados, obligados o hipotecados a sucesivos gobiernos Regionales.

Por eso la importancia de que todo se haga con transparencia, participación y respeto a nuestras normas, a nuestras señas de identidad como Comunidad Autónoma sin que el debate suponga deslealtad .No podemos permitir que nuestros poderes públicos queden condicionados al interés privado de por vida.

No me gustaría que el presidente de los Aragoneses, mi presidente, se acabe convirtiendo entre unos y otros y sin quererlo en la madrina de los “Padrinos”.