La Guardia Civil “estudia” los croquis, fotografías y planos incautados a ETA

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Las Fuerzas de Seguridad del Estado en la provincia de Huesca y en especial la Guardia Civil no han bajado la guardia y mantienen activo un plan de "control" de fronteras repartido con la Policia Nacional. Además la Benemerita ha ido avanzando en algunos datos por los que el zulo del camino de Lasaosa se había ubicado en esa zona.

Los papeles incautados a los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, detenidos el pasado día 6, y en casa del huido Mikel San Sebastián, constituyen un auténtico manual de funcionamiento de un comando de ETA. La Guardia Civil se ha incautado de una panoplia de documentos de trabajo de los terroristas, entre los que se incluyen croquis hechos a mano por ellos mismos sobre la localización de zulos, puntos de entrega o de recogida de material, un manual sobre cómo y cuándo denunciar supuestas torturas o una nota con un teléfono erróneo de los bomberos de Madrid para avisar del atentado contra la T-4. Los papeles y las declaraciones de los etarras dejan claro el modo de actuar y los planes criminales de futuro de ETA. Más crímenes según informa El País.

EL ALTOARAGON TERRITORIO ETA

La buena comunicación con el País Vasco y la frontera francesa han hecho de Huesca y provincia el escenario de actos terroristas. Su carácter de frontera con Francia ha llevado a ETA, hace ya mucho tiempo, a considerar la provincia de Huesca un espacio importante en el que moverse y realizar atentados y distintas acciones que han servicio como base de operaciones. Durante estos años se han vivido momentos muy trágicos.

Desde el hallazgo del zulo este mes, se esta realizando un "peinado" de la provincia para cotejar posibles puntos que puedan estar relacionados con la documentación encontrada durante estos días.

Los cuarteles de Jaca, Ayerbe, Canfranc o Huesca han aparecido en ocasiones en los “papeles” de ETA durante estos años como posibles escenario de atentados, furgonetas cargadas con explosivos han pasado por rutas del Pirineo,(no simpre por carretera), investigaciones de robos de explosivos como el ocurrido hace unos años en Formigal, bombas en Sallent en dos ocasiones, en Jaca en la Escuela Militar de Montaña y en varios tendidos electricos marcan el listado de acciones.

Cada año miles de vascos acuden a las comarcas altoaragonesas de La Jacetania, Altto Gallego, Sobrarbe y Ribagorza atraídos por las montañas, deporte en la naturaleza, la aventura y, sobre todo, la nieve en las pistas de esquí.

El flujo de entrada y salida de vehículos cada año es mayor y son cientos de Vascos los que cuentan con segunda residencia en el Pirineo.

Bajo esta premisa las Fuerzas de Seguridad del Estado tienen que redoblar esfuerzos a la hora de realizar un control de los movimientos que se realizan en poblaciones como Anso, Hecho, Jaca, Biescas, Panticosa, Sallent...o incluso en cotos de caza donde en zonas con poca población hay innumerables socios relacionados con el Pais Vasco.

ATENTADOS EN LA PROVINCIA

En 1989 un libro bomba estallo al sargento Joaquín Bordonaba en Jaca en la Escuela militar.

El 20 de agosto de 2000 fueron asesinados mediante la técnica de la bomba lapa los guardias civiles Irene Fernández Pereda y José Ángel de Jesús Encinas, en la localidad de Sallent de Gállego (Huesca).

El asesinato del político Jaqués Manuel Giménez Abad, presidente del Partido Popular en Aragón, consternó a toda la ciudadanía. Recibió tres tiros en la calle Cortes de Aragón, en pleno centro de Zaragoza, cuando se dirigía con su hijo a presenciar un partido del Real Zaragoza, equipo del cual era gran seguidor. Sucedió el 6 de mayo de 2001.

También Jaca ha sentido el dolor de los atentados con la muerte de la familia Garrido siendo Gobernador militar de Guipúzcoa .25 de octubre de 1986. Rafael era Gobernador Militar de la provincia de Guipúzcoa. El atentado se produjo en el Boulevard donostiarra, en San Sebastián, cuando un miembro de ETA que viajaba en moto colocó una bomba lapa en el coche en el que iban Rafael, su esposa Daniela y su hijo Daniel, de 21 años. Los tres fallecieron en el momento; días más tarde murió María José Teixeira, ciudadana portuguesa que pasaba por allí. Diez personas resultaron gravemente heridas y otras veinte, de menor consideración.

OTROS SUCESOS

En la madrugada del 16 de diciembre de 1993 los terroristas colocaron un artefacto explosivo en una pared del cuartel de la Guardia Civil de Ayerbe. Sin embargo, los agentes que esa madrugada patrullaban por los alrededores lograron desactivarlo.

Tres años más tarde, el 18 de diciembre de 1996, se desactivó otro explosivo en la misma casa cuartel.

En 1997, un atentado fallido de ETA en Sallent pudo acabar en desastre. Un paquete bomba estalló parcialmente en la casa cuartel de la Guardia Civil de Sallent provocando destrozos en este inmueble y en algunos edificios colindantes. Afortunadamente, en esta ocasión no hubo que lamentar daños personales.

El artefacto explosivo que la organización terrorista ETA en 2000 colocó en una torreta de la red eléctrica del valle de Bujaruelo, en Huesca, estaba compuesta por 16 cargas de las que sólo explotaron ocho, siendo el resto debidamente aisladas y retiradas por los Tedax de la Guardia Civil.

15 DE AGOSTO 2000. Explosionado un coche con cien kilos de explosivo en Benabarre.

Artificieros y miembros de los grupos de alta montaña de la Guardia Civil de Aragón y Navarra localizaron en Enero de 2006 a las ocho y media de la mañana en Borau (Huesca) un artefacto explosivo colocado supuestamente por ETA en una central de distribución eléctrica en la carretera que une esta localidad con Aratorés, a 25 metros de la carretera que las une. El artefacto, que ya había explosionado, tenía muy poca carga y sólo dañó levemente el muro de la torreta.

Intentos fracasados

El 23 de octubre de 1991 la etarra Idoya López Riaño solicitó ayuda a un ciudadano al averiársele su vehículo (cargado con 50 kilos de explosivos). La casualidad quiso que su matrícula doblada coincidiera con la del ciudadano, lo que obligó a huir a la terrorista.