La oficina del ARI de Monzón empezará en febrero

Este jueves tenía lugar la primera reunión de técnicos de la DGA y responsables del Departamento de Urbanismo para iniciar la planificación y desarrollo de las obras del “Área de Rehabilitación Integral del Casco Antiguo de Monzón” (ARI). El Ayuntamiento abrirá a mediados de febrero una oficina específica para atender a los ciudadanos con propiedades bajo la cobertura del ARI. Una trabajadora social contratada por la DGA estará al frente de la misma, y un equipo técnico itinerante la visitará periódicamente.

La ejecución de las obras previstas en el ARI supondrá la modernización de más de 300 inmuebles (además de la recuperación de elementos comunes a varias fincas, la adecuación de la habitabilidad de las viviendas, la mejora de infraestructuras y los proyectos de reurbanización de calles que promueva el Ayuntamiento). El coste total, repartido en un cuatrienio (2008-20011), sobrepasará los 7 millones de euros (7.076.442), cantidad que suma los desembolsos de los particulares y las administraciones.

El Ministerio de la Vivienda aportará 799.200 euros (11,3 por ciento del total), el Gobierno de Aragón 1.465.000 euros (20,7), el Ayuntamiento 1.711.352 euros (24,2), y los particulares 3.100.690 euros (43,8). El Ayuntamiento se obliga, entre otras cosas, a la exención del pago de licencias de obras y a gestionar con las compañías la renovación y la supresión de las redes aéreas en la superficie del ARI. Por su parte, la DGA supervisará los proyectos y las obras, y “determinará un procedimiento de distribución de los recursos que asegure los principios de objetividad, concurrencia y publicidad”.

El ARI abarca dos zonas del casco antiguo. La primera está delimitada por la calle Santa Bárbara, los números pares de la calle Arriba, la plaza de Santa María y la calle Los Huertos. Y la segunda abarca la plaza de San Juan y sus aledaños (el barrio de la antigua judería).

El Ayuntamiento aprobará una Ordenanza Municipal que establecerá prioridades. Así, tendrán preferencia las obras de mejora de las estructuras de los inmuebles, y les seguirán las de interiores, habitabilidad y ornato. “Como indica el propio nombre del plan, lo que se pretende es la rehabilitación integral”, señaló Miguel Aso, concejal de Urbanismo.