Cartas al Director: Trofeo y ¿algo más? por los suelos

Mercedes Navarro Gracia, deportista federada en Tiro de Barra Aragonesa.

Es ¡alucinante!, literalmente ¡alucinante! ver cómo la gente pronuncia “discursos” que no son los suyos, cómo de sus bocas salen palabras contaminadas y envenenadas que no les son propias, sino ampradas.

¿Cómo puede nadie decir, ni con pensamientos propios ni con ajenos, que mi actuación fue bochornosa para el deporte tradicional y para todos sus federados? ¿En verdad fue una acción tan grave el tirar mi trofeo contra el suelo? Porque, al fin y al cabo, eso es lo único que pasó, que tiré mi trofeo, el trofeo que me entregó Jesús Guerrero Ruiz, Presidente de la Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales, en una de las fases del Campeonato de Aragón de Tiro de Barra Aragonesa en Julio de 2007.

No insulté a nadie, no agredí a nadie, sólo mostré mi indignación y mi protesta hacia la desigual entrega de premios: copa y 1000 euros al 1º de los hombres y sólo copa a la 1ª de las mujeres. ¿No es acaso mucho más grave el consentir la situación de discriminación de que fuimos víctimas ese día las mujeres? . ¿No es acaso más grave el desprecio hacia la mitad de la población mundial que somos las mujeres que el desprecio hacia un trofeo y a quien en esas condiciones lo entrega? A mí al menos así me lo parece.

Desgraciadamente llovía sobre mojado ya que el año anterior, en esa misma localidad y con el beneplácito de ese mismo Presidente, se celebró una tirada federada que fue calificada por la Secretaria de la Federación como “una de las tiradas de barra más importantes en la historia de este deporte, con unos premios hasta ahora inusuales”, tal y como aparece en el boletín nº 30 publicado por la Federación. En verdad así lo fue, no importante sino “impresionante” ya que no nos permitieron tirar a las mujeres, única y exclusivamente tiraron los hombres, sólo a ellos les permitieron el Presidente, el Vicepresidente y la Secretaria tener la opción de llevarse esos “inusuales y exagerados premios” y poder batir nuevos récordes homologables.

Lo cierto es que el acto fue una simple reacción de rabia y de impotencia ante tal agravio, ni más ni menos, una acción lejana de actos masculinos de violentos lanzamientos de contrapeso contra el suelo, de malos gestos y palabras malsonantes y subidas de tono contra los jueces, de frases como “yo en lugar de tirar la copa al suelo se la hubiera roto al presidente en la cabeza...”.

¿Cuál es en realidad el mal ejemplo para las categorías base, tal y como se permiten esgrimir algunos: el demostrar mi rechazo ante una injusticia desde mi situación de “peón” o el cometer impunemente esa injusticia abusando de la superioridad de la situación de “rey” por parte del mismísimo Presidente de la Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales? No creo que sea una buena manera el crear las bases de una sociedad cimentadas sobre valores de desigualdad entre hombres y mujeres.

¿Cómo puede a nadie llenársele la boca diciéndome “no deberías haber hecho eso...”, “yo no hubiera nunca actuado así...”, “las cosas se hacen de otra forma...”? ¿De qué forma?, me pregunto. ¿De la misma forma en que lo han hecho éstos que ahora hablan: observar lo que pasaba en ese momento crítico sin hacer ni decir nada?, ¿criticando a toro pasado y siguiendo aún hoy sin hacer ni decir nada a los verdaderos causantes del suceso? O peor todavía, justificando y apoyando la rancia actitud de éstos, como la de Jesús Guerrero Ruiz, Presidente de la Federación, que no distingue ni el significado de la palabras “igualdad y discriminación” y que se pasa por el forro la “Ley de Igualdad efectiva entre hombres y mujeres” de marzo de 2007.

Tal vez lo que sucede es que en verdad “me quejo sin fundamento”, que las mujeres no hemos estado ni estamos tratadas de forma inferior y desigual que los hombres en el tiro de barra, tal y como dice Azucena Gracia Calvo, Secretaria de la Federación. Es ella, la que se ha negado a dejar participar a una cría en una tirada local por el simple hecho de pertenecer al género femenino en lugar de al masculino, la que dice que la directiva de la Federación hace discriminación positiva hacia las mujeres. Es ella la que junto a Tomás Cabeza, el Vicepresidente de la Federación, no han permitido la participación de las mujeres en las fases locales de tantos y tantos pueblos.

Son ellos, acompañados de Jesús Guerrero Mascarón, padre del presidente, los que han consentido y participado tantas y tantas veces como jueces en la entrega de premios de tan diferente cuantía e importancia a los hombres respecto de las mujeres. Son ellos, junto a Beda Cruzado Trallero, esposo de la Secretaria, Francisco Javier Ramiro López, Presidente del Comité de Competición y Pedro Colás Pinilla, un supuesto compañero, Delegado de Deportistas en la Junta Directiva de la Federación, quiénes me imponen una sanción de Inhabilitación Indefinida (que traducido quiere decir de por vida) saltándose en varias ocasiones todas las garantías que ofrece un procedimiento correcto de sanción deportiva.

Son todos ellos, todos los que forman la Junta Directiva y el Comité de Competición de la Federación los que han primado a los tiradores frente a las tiradoras, a los aficionados frente a las aficionadas, a los chicos frente a las chicas, los que han aplicado las normas favorablemente si quienes tiraban la barra eran hombres y desfavorablemente si eran mujeres.

Tal vez es que es así como debe de ser y que lo de la igualdad de género es una parida que se han sacado algunos gobernantes de la manga. O tal vez lo que no les gusta a algunos es que al tener que repartir entre hombres y mujeres a los hombres les toque algo menos, tanto premios como reconocimiento, y que, tal y como se hartan de decir, “las mujeres damos menos espectáculo que los hombres y por lo tanto no nos merecemos lo que ellos”.

¿Acaso no está bien el que una mujer que se queda en la misma posición que un hombre reciba una recompensa equiparable a éste? ¿Acaso a ella le cuesta menos la licencia para participar, o la gasolina para desplazarse, o la comida del restaurante?

¿Qué es en realidad lo que se está removiendo y cuestionando? Tal vez con toda esta movida se derrumbe el mundo personal de alguno, pero lo que es seguro que no se derrumbará es el mundo del tiro de barra, ya que seguirá adelante alentado por parte de todos y todas quienes queremos disfrutar de la participación y la deportividad, ya nos quedemos los primeros o los últimos, ya seamos de primera o de segunda, ya seamos hombres o mujeres.

Así creo que será, ya que gracias a mucha de la gente que formamos la Federación, a muchos de los clubes, a muchos ayuntamientos y representantes políticos, a muchos y muchas en general, gente que en algún momento del camino ha hecho algo por modificar las cosas y mejorarlas, gracias a ellos y a ellas podremos conseguir que este deporte sea algo más que un rescoldo de la tradición machista y pase a ser una digna representación del Deporte Tradicional Aragonés, deporte de TODOS y de TODAS.

Mi deseo es que el próximo día 27 de enero, fecha en la que se celebra el “VIII Trofeo de San Vicente de Tiro de Barra Aragonesa”, podamos disfrutar de una agradable jornada de tiro de barra en el parque Miguel Servet de Huesca. Acto organizado por el Club Altoaragoneses de Huesca, club al que pertenezco y que está presidido por Fernando Carrera, que junto a su hermano Mariano han sido siempre defensores a ultranza tanto de los Deportes como de los Juegos Tradicionales y que afortunadamente nada tienen que ver con la Directiva de la Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales que, cuya gestión desde Zaragoza, tan poco hace por favorecer el desarrollo y prosperidad de los clubes que no son afines a su política inmobilista, centralista y anclada en valores machistas y personalistas.

Porque son ellos, esos directivos de la Federación, los que tienen trato discriminatorio hacia las mujeres y no la Federación, porque la Federación la formamos todos y todas, pese a quien pese.