La actividad en La Armentera genera 80 puestos nuevos de trabajo en Monzón

El polígono “La Armentera” vive una intensa actividad constructora que en buena parte gira en torno al vial central de 600 metros de longitud construido hace año y medio por el Ayuntamiento para dar servicio a las empresas Ros Alguer, Hidracinca, TATOMA, Grupo Vicente Canales y SAT La Armentera. La prolongación hasta la antigua cabañera y el asfaltado de ésta (a cargo del Gobierno de Aragón, en dos fases), despejarán notablemente la comunicación interna del área. En la zona de influencia del vial central va a ampliar Ros Alguer (dos naves de cerca de 5.000 metros cuadrados) y TATOMA construye una planta para la fabricación de contenedores. A poca distancia, OPM lleva adelantadas las obras de sus dos naves (componentes plásticos), y Combunet se prepara para comenzar a producir biodiésel

El Grupo Vicente Canales clausuró los talleres de la avenida de Pueyo en enero, lo que ha supuesto la concentración de toda su actividad en “La Armentera”. De los cinco brazos del Grupo, las firmas STF Filtros, Murpy y Metagrin trabajaban desde 2003 en dos naves de 4.000 metros construidas en una superficie de seis hectáreas de esta zona industrial, de las que sólo estaban urbanizadas dos, y en el recinto en la avenida de Pueyo operaban VICAN y Montajes Metálicos. La culminación del proyecto de ampliación se ha traducido en dos naves de 8.000 metros, un añadido de 3.000 metros a las existentes y la completa urbanización de la parcela. A finales de año, VICAN y Montajes empleaban a 75 personas, y las otras tres empresas a 60. La reestructuración ha creado 15 puestos, por lo que la plantilla actual del Grupo se sitúa en 150 trabajadores.

La nave de de 600 metros cuadrados de Combunet, construida en una parcela de 12.000 metros cuadrados, ya está terminada y funciona en periodo de pruebas. Esta empresa se dedica a la fabricación de biodiésel y tiene previsto crear 15 puestos de trabajo.

En una parcela lindante con la de Combunet, la empresa catalana OPM, S.A. levanta dos naves contiguas de 2.440 metros cuadrados cada una. La planta acogerá la actividad de inyección y extrusión de componentes plásticos para la industria alimentaria, y la de la segunda fase, la de montaje de componentes y mecanizado de piezas. La primera línea creará unos 40 empleos, y la previsión de la firma es que la plantilla aumente hasta el centenar de operarios en sucesivas ampliaciones. La elección de Monzón la motivaron, entre otras razones, la situación de “La Armentera” a medio camino de los mercados vasco y catalán (principales clientes de OPM).

Transformados Torres Martí (TATOMA) ejecuta el proyecto de la planta de 4.400 metros para la fabricación de contenedores industriales (actividad que hoy desarrolla en los talleres de la avenida de Lérida). La nueva instalación creará una decena de puestos de trabajo de inmediato, número que aumentará conforme la empresa se asiente y acelere la producción.

Al hilo de estas inversiones privadas, cabe recordar que el Gobierno de Aragón emitió un Decreto el pasado 23 de octubre en el que encomendaba al Instituto Aragonés de Fomento la electrificación de “La Armentera”, lo que significa que ese organismo contratará a Endesa la construcción de una subestación eléctrica de 10.000 kw de potencia (10 megavatios). En marzo, Suelo y Vivienda de Aragón ya adelantó la intención de realizar esta obra como primer paso del proyecto de ordenación y urbanización del área. El desembolso previsto se eleva a 3,5 millones de euros (más IVA). Según los técnicos, la subestación deberá crecer a medio plazo.