Las monjas de Santa Clara demandan a una mujer de 75 años que les sirvió durante medio siglo

Las monjas de clausura del Convento de Santa Clara de Huesca han presentado una demanda judicial contra una mujer de 75 años, a quien piden que abandone la casa en la que vive con su marido y que, según ella, le cedieron por los trabajos que les prestaba desde hace más de medio siglo.

Esta mujer, Dolores Labián, era hasta recientes fechas la encargada de abrir y cerrar las puertas del convento, de mantener limpias las zonas fuera del recinto de clausura y de hacer las compras y los encargos que le pedían las monjas de forma cotidiana.

Según explicó a Efe Manuel Freire, abogado de la mujer, a cambio de estos servicios las monjas hasta hace unos meses responsables del convento, situado en el casco urbano de Huesca, habían alcanzado hace medio siglo un acuerdo verbal, por el que se le cedió la vivienda en uso junto al cenobio.

Este acuerdo contemplaba exclusivamente el uso del inmueble, pero no los gastos de luz, agua o teléfono generados ni tampoco retribución económica alguna o cobertura de la Seguridad Social por los trabajos desarrollados.

La casa fue ocupada posteriormente por el hombre con el que se casó la mujer y por los cinco hijos que tuvo el matrimonio, que crecieron en el entorno del convento.

Uno de los hijos, Agustín, explicó a Efe que su madre fue emplazada por las nuevas monjas responsables del convento, llegadas hace unos meses, a que desalojara la vivienda y entregara las llaves del centro religioso y de la iglesia.

Añadió que las religiosas le solicitaron también una copia de la llave de la vivienda y le instaron a comunicar a su marido que no volviera a participar en las misas, como ayudante del sacerdote oficiante.

La mujer pidió hablar con tres de las ancianas monjas -que aun residen en el convento- con las que supuestamente pactó el uso de la vivienda, pero la abadesa rechazó la solicitud alegando que estaban incapacitadas para tomar decisiones.

La demanda presentada por las monjas contra la mujer, dada a conocer por la emisora de RNE en Huesca, tiene como argumento principal la inexistencia de un documento escrito que avale la cesión.

El abogado de esta mujer, conocida como "Lola la del convento", admite la ausencia de un documento legal pero señala que la situación en la que se encontraba era sabida por muchos de sus vecinos.

Este letrado vinculó el origen de este litigio a la reciente incorporación de Jesús Sanz como obispo de Huesca y al ingreso en el convento de un nuevo grupo de monjas, pero aseguró desconocer si existe una operación inmobiliaria con el suelo.

Para el hijo de la demandada, el conflicto "no se trata sólo de una cuestión de derechos alcanzados a través de los años, sino de la dignidad de mis padres ante una petición que es una burla y una ofensa".

La representación legal de las religiosas demandantes rechazaron hacer comentarios sobre el procedimiento judicial abierto en vía civil y se remiten, según dijeron a Efe, al resultado de las resoluciones judiciales.