Las clarisas aclaran que han ofrecido alternativas de vivienda al matrimonio que les sirvió durante 56 años

Las monjas de clausura del Convento de Santa Clara han aclarado que no quieren dejar en la calle al matrimonio que durante 56 años ha vivido en las dependencias de monasterio, trabajando para ellas. Las religiosas aseguran que han ofrecido varias alternativas al matrimonio, pero al no llegar a un acuerdo con la pareja, han acudido a los Tribunales.

La demanda judicial de las clarisas pide al matrimonio que abandonde la casa que ocupan desde hace 56 años. Los ancianos aseguran que las religiosas que vivían anteriormente en el monasterio les cedieron esa vivienda a cambio de sus trabajos. Además, en estos 56 años, Dolores Labián nunca recibió ninguna retribución ni cobertura en la Seguridad Social por abrir y cerrar las puertas del convento, mantener limpias las zonas fuera del recinto de clausura y hacer las compras y los encargos que le pedían las monjas.

Recordamos que el acuerdo contemplaba exclusivamente el uso del inmueble, pero no los gastos de luz, agua o teléfono generados. La casa fue ocupada posteriormente por el hombre con el que se casó la mujer y por los cinco hijos que tuvo el matrimonio, que crecieron en el entorno del convento.

Uno de los hijos, Agustín, asegura que su madre fue emplazada por las nuevas monjas responsables del convento, llegadas hace unos meses, a que desalojara la vivienda y entregara las llaves del centro religioso y de la iglesia. Añade que las religiosas le solicitaron también una copia de la llave de la vivienda y le instaron a comunicar a su marido que no volviera a participar en las misas, como ayudante del sacerdote oficiante.

La mujer pidió hablar con tres de las ancianas monjas -que aun residen en el convento- con las que supuestamente pactó el uso de la vivienda, pero la abadesa rechazó la solicitud alegando que estaban incapacitadas para tomar decisiones.