El Aula de Cine del Campus de Huesca se adentra en el mundo de los guionistas cinematográficos

La figura del guionista ha pasado tradicionalmente desapercibida en el mundo del cine. Ni aparece en pantalla ni suele estar presente en las ruedas de prensa que anuncian las películas. La huelga de guionistas ha puesto de manifiesto, aún más si cabe, la importancia de este colectivo, y ha venido a recordar el carácter de obra colectiva de las producciones cinematográficas. El Aula de Cine del Campus de Huesca se adentra en el mundo de esas personas que hacen cine con una pluma o haciendo brotar palabras de la pantalla del ordenador. Y lo hace siguiendo la estela de Waldo Salt, guionista dos veces ganador del premio de la academia norteamericana.

El ciclo comienza este jueves, 31 de enero, con la presentación del ciclo por Luis Antonio Alarcón, coordinador del Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza, y la proyección de Historias de Filadelfia (1940), de George Cukor. Durante el mes de febrero, los lunes y jueves se sucederán las proyecciones, todas a las 19:15 horas en la Facultad de Ciencias humanas y de la Educación.

El 4 de febrero se podrá ver Vuelve a amanecer (1948), de Norman Foster; el día 7 El halcón y la flecha (1950), de Jacques Tourneur, el día 11 Taras Bulba (1962), dirigida por J. Lee Thompson, y el 14 Patrulla de rescate (1964), de Michael Anderson. El ciclo acabará con las tres películas que llevaron a Salt a ser nominado para los de los Oscar, llegando a obtener dos de estos galardones: el primero de ellos por Cowboy de medianoche (1969), de John Schelesinger; que se proyectará el 18 de febrero; el 21 se podrá ver Serpico (1973), de Sidney Lumet, y el 25 El regreso (1978), de Hal Sabih, que le dio el segundo Oscar.

Waldo Pressman Salt (Chicago, Illinois, 1914-Los Ángeles, California, 1987) se graduó en la Universidad de Stanford a los 18 años. Enseguida se marchó a Hollywood, dejando atrás el suicidio de su madre y un padre con ideología de extrema derecha. Entre 1936 y 1942 estuvo contratado como guionista de la Metro Goldwyn Mayer, realizando en el seno de este gran estudio sus trabajos iniciales. Fue en 1938 cuando vio en la pantalla su primer guión acreditado: El ángel negro (The Shopworn Angel, H.C. Potter), una producción de Joseph Leo Mankiewicz con James Stewart, Margaret Sullivan y Walter Pidgeon. En ese año además, se afilió al Partido Comunista Americano. Durante la II Guerra Mundial sirvió como asesor civil de la Oficina de Información de Guerra e hizo los libretos de un par de títulos propagandísticos. Con el estreno en 1950 de El halcón y la flecha (The Flame and the Arrow, Jacques Tourneur), estaba camino de convertirse en un guionista importante. Sin embargo su carrera se vio truncada, como la de muchos otros en aquel tiempo, cuando fue citado por la Comisión de Actividades Antiamericanas en abril de 1951. Salt se negó a testificar. Esto y su militancia política hicieron que fuera incluido en la lista negra durante años. A partir de ese momento escribió principalmente para televisión y publicidad. Empleando pseudónimo trabajó en algunas películas, manteniéndose así en contacto con la industria aunque no en el centro de la misma. Cuando la lista negra dejó de tener efecto, gran parte de su vida se había arruinado. Divorciado y enfermo de neumonía y desesperación, Salt vivía en un barato hotel de Nueva York tratando de escribir guiones para televisión. Con gran esfuerzo encontró una voz personal y culminó su carrera en Hollywood. En 1970 obtuvo su primer Oscar por el guión de Cowboy de medianoche (Midnight Cowboy, John Schlesinger, 1969). Poco después volvió a ser candidato por Serpico (Serpico, Sidney Lumet, 1973). Con su último libreto, El regreso (Coming Home, Hal Sabih, 1978) logró un nuevo galardón de la academia, concluyendo triunfalmente un camino plagado de dificultades.

Unos meses antes de morir, en marzo de 1987, Salt recibió el premio Laurel for Screen Achievement, el mayor galardón que el sindicato de escritores puede otorgar.