El comercio presenta a los políticos sus demandas

Representantes del pequeño y mediano comercio aragonés y español han presentado el documento que plantea sus reivindicaciones mínimas ante los partidos políticos de cara a las próximas elecciones generales. Los comerciantes han evidenciado, en diez puntos, las claves para afianzar y “valorar en su justa medida” al primer empleador del país, con cerca de 3.000.000 de trabajadores.

El secretario de la Confederación Española de Comercio, Miguel Ángel Fraile, enumeraba los puntos clave en los que pretenden influir para que mejore la situación del sector en un futuro próximo. Si no se actuase en consecuencia, no descartan emprender medidas legales contra la Administración por prevaricación. A este extremo, señala Fraile, “se llegaría si se siguen obviando los flagrantes casos de intrusismo y competencia desleal que desvirtúan al pequeño comercio nacional”.

Los comerciantes se encuentran con venta ambulante de productos sin control administrativo, con ofertas de dudosa competencia, sin garantías, lo que repercute en una mala calidad. Además, en su opinión, el número creciente de grandes superficies y la venta de determinados productos en ellas sin permiso, están quebrando la sociedad, y demandan la ilegalización y prohibición de estas prácticas.

Los demás puntos presentados en el documento que se ha hecho público, y que presentaban la Confederación de Empresarios de Comercio de Aragón (CEMCA), la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS), la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Huesca (FECOS), la Asociación Intersectorial de Comercio de Teruel y CEAT Aragón, se dirigen, sin atacar, al impulso de políticas proactivas en favor del pequeño comercio español, comercio que según Fraile, busca respetar la vida familiar y laboral.

Los comerciantes se muestran contra de la liberalización comercial y piden, sin ser el objetivo deseado, que se respete el máximo de ocho días festivos de apertura que se han pactado en Zaragoza. De esta manera, aseguran, los trabajadores del sector pueden compatibilizar trabajo y vida, y la sociedad no se resiente. El secretario general ha apuntado al caso del barrio de Sol de Madrid como el paradigma del “abuso” ya que, al estar declarada como zona de interés turístico, dispone de libertad total de horarios comerciales.

La proliferación incesante de grandes superficies comerciales también es vista como un grave problema. Estos centros, según el presidente de CEMCA, Carlos Murillo, “no ayudan a vertebrar la sociedad y tampoco suponen una gran inyección económica para las ciudades donde se asientan, al pagar impuestos en paraísos fiscales lejos de España”. Pese a su gran expansión, y al hecho de que en Aragón su apogeo pueda producir el cierre de entre 2.000 y 3.000 pequeños comercios, y el consecuente daño al consumidor, los comerciantes están esperanzados de “vencer a la conquista que estamos sufriendo” y seguir abanderando el “equilibrio de la libertad de mercado”.

El pequeño y mediano comercio también ha querido influir en su poder como principal proveedor de empleo femenino en España y han demandado la redirección de las políticas de empleo hacia su sector.

Las demandas a los partidos políticos en favor de las asociaciones que representan a más de 410.000 pymes de todo el país también han abarcado las formas de pago. Los comerciantes no están dispuestos a seguir pagando el sobrepago que les producen las tarjetas de crédito. Conscientes de la proliferación necesaria de este sistema de cobro, los conferenciantes han demandado la reducción del porcentaje que pagan al utilizar este servicio. “Ha bajado del 2,5 al 1%, pero nosotros creemos justo que se establezca en un 0,25-0,40%. Son costes que tienen que pagar los bancos, que son quienes se aprovechan”, ha argumentado Fraile.

Con todo ello, los comerciantes han presentado unas reclamaciones “justas” para un sector “estratégico en la economía española”, que mueve mucho empleo detrás, y en un tiempo de oportunidades “que se tienen que saber aprovechar”. El comercio demanda justicia laboral y profesional y un trato semejante al nivel económico que genera.

El presidente de la CEMCA, Carlos Murillo, adelantaba en el transcurso de la presentación que Zaragoza albergará durante los días 2, 3, 4 y 5 de junio el IV Encuentro Español del Comercio, hecho que denota “la importancia de las pymes en Aragón”, ha comentado Murillo.

Además de actos en Teruel y Huesca, la cita comercial finalizará con el Encuentro Hispano-francés de Comercio, cita que “reforzará las estructuras del sector en el país”.

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