Formigal 2008, equipación de altura para una velocidad máxima

Faltan poco más de quince días para el inicio del Campeonato Mundial de Esquí Alpino Júnior Formigal 2008 que se celebrará del 22 de febrero al 1 de marzo, y prácticamente ya está todo listo para la llegada de los casi 400 participantes. Mientras en el valle de Tena se están cerrando todos los detalles, los equipos competidores también ultiman sus propios preparativos para que todo esté a punto.

En unas pruebas en las que se alcanzan hasta 120 kilómetros por hora, la velocidad se convertirá en el principal aliado de los esquiadores y, para ello, es fundamental disponer de una equipación que ofrezca la menor resistencia posible. En este tipo de carreras, el mono de esquí se convierte en una segunda piel capaz “de evitar en gran parte el contacto con el aire”, explica el director comercial de la estación de Formigal, Joaquín del Rincón.

A pesar de que la rapidez es un importante factor, también las medidas de protección condicionan el vestuario de los corredores. Ocurre así, por ejemplo, en el caso del Slalom, donde para minimizar el efecto de los roces con las puertas se requieren refuerzos especiales para manos y rodillas.

Asimismo, con el fin de adaptarse al juego entre cuerpo y aire, se utilizan unos esquís específicos y bastones curvados, diferentes a los empleados por los esquiadores en sus jornadas habituales. “En las pruebas de velocidad, la longitud de los esquís es más larga y permite menos radio de giro. Para las técnicas, son más cortos con un radio de giro también mucho más corto”, apunta Del Rincón.

Además, los competidores cuentan con una pieza de gran importancia tanto para la seguridad como para lograr los mejores tiempos gracias a novedosas formas aerodinámicas. Se trata del casco, básico en las pruebas técnicas y de velocidad, donde es obligatorio. En el caso del Campeonato Mundial de Esquí Alpino Júnior, debe llevarse en las modalidades de Descenso, Super Gigante y Gigante y, pese a que en Slalom no es de uso obligado, la mayor parte de los corredores se lo ponen habitualmente.

Finalmente, guantes y gafas completan una equipación cada vez más cuidada en este tipo de competiciones.

En competiciones del nivel del Campeonato Mundial de Esquí Alpino Júnior , todos los detalles deben estar a la altura y en las mejores condiciones. Por ello, la equipación suele renovarse cada año, principalmente el mono y el casco. Asimismo, cada corredor necesita casi una decena de pares de esquís para rendir al máximo en las diferentes disciplinas y son necesarios tres tipos (entrenamiento, reserva y carrera), que también se reemplazan de forma anual.

En este sentido, cobra especial relevancia el papel de los patrocinadores de los equipos. Para unos mundiales como estos, suelen ser las diferentes casas comerciales quienes aportan tanto el textil (monos, guantes…) como el material duro (botas, esquís y bastones). Además, como explica el director comercial de Formigal, “en función del nivel de cada corredor, las marcas de cada país aportan material de forma gratuita y, en algunos casos, los patrocinadores se hacen cargo del coste del mismo”.

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