El consorcio no contempla la devolución de los bienes pero está dispuesto a negociar

Bienes Franja

Esta es la principal conclusión de la reunión que han mantenido los miembros del consorcio del museo de Lérida en la que además de tratar otros asuntos han abordado la situación actual de los bienes que no tiene un resultado distinto a otras reuniones. Respecto a los bienes del Monasterio de Sijena, La Diputación General de Aragón hablará con la abadesa del Monasterio de Salinas.

Reunión del Consorcio del Museo de Lérida

El consejero de cultura de la Generalitat, Juan Manuel Tresserras, ha explicado que la voluntad es alcanzar acuerdos y ha destacado que la colección de las piezas de arte se constituyó a través de “buenas prácticas” y cuenta con toda la legitimidad.

Tresserras ha reiterado la legitimidad y las razones que asisten al consorcio, y por tanto podrían actuar desde el Gobierno de la Generalitat por la vía civil pero el Consejero de Cultura ha indicado que entiende que nunca se llegará a esta situación.

El obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, ha dejado claro que sigue manteniendo que se cumpla la justicia y los distintos decretos y sentencias de la Santa Sede, al mismo tiempo que ha mostrado su voluntad de colaborar pero primero deben regresar las piezas de arte.

Retorno de los bienes del Monasterio de Sijena

La consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno autonómico, Eva Almunia, ha reconocido un "error" en la información de la que disponía sobre las monjas del Monasterio de Sijena. Al parecer, los contactos se mantuvieron con alguien que decía ser su representante y "en ningún momento" se tuvo conocimiento de la muerte de las religiosas.

El Gobierno de Aragón dispone de informes jurídicos en los que se determina que una vez desaparecidas las representantes de la orden de las Hermanas de la Orden de San Juan del Monasterio de Sijena (Huesca) es la abadesa del Monasterio de Salinas de Álava con la que debe contactar para negociar sobre el retorno a este cenobio de determinadas piezas de arte.  

La consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno autonómico, Eva Almunia, ha comparecido en las Cortes de Aragón a petición del PP para explicar las negociaciones llevadas a cabo con el representante de las últimas monjas del Monasterio de Sijena una vez que se conoció que éstas llevaban muertas ocho y diez años, respectivamente, para el retorno de los bienes culturales de dicho Monasterio. La situación jurídica de estas piezas es compleja, puesto que se agrupan en grupos diferentes, y las conversaciones con la abadesa del Monasterio de Salinas de Añana de Álava se circunscriben a veintiséis obras, propiedad todavía de la Comunidad de Sijena, depositadas por decisión de las religiosas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña -diez- y en el Museo Diocesano de Lérida -dieciséis-.  

Luego hay otras 120 piezas sobre las que existe un conflicto de competencias con la Generalitat de Cataluña pendiente de resolución por el Tribunal Constitucional desde hace diez años. Las monjas de la comunidad de Sijena, integradas en la Orden de San Juan, vendieron estas obras legalmente a particulares e instituciones en dos tandas (45 en 1983 y 75 en 1992), pero sin dar opción al Gobierno de Aragón a que ejerciera el derecho de tanteo y retracto, algo que hizo en 1998. Pero el Gobierno de Cataluña interpuso entonces ante el Tribunal Constitucional un conflicto de competencias sobre este derecho de retracto, sobre el que todavía no existe una resolución.  

Además, existe el "caso especial" de las pinturas al fresco de la sala capitular que fueron retiradas por decisión del alcalde republicano de Villanueva de Sijena a principios de la Guerra Civil con el fin de preservarlas de la acción de varias columnas anarquistas que finalmente incendiaron el cenobio. Estas pinturas pasaron como depósito al Museo de Barcelona, pero las conversaciones para su retorno comenzaron prácticamente nada más acabar la contienda bélica, explicó Almunia, quien rechazó tajantemente que este caso fuera un "expolio" o la obtención de un "botín de guerra" por parte de las tropas republicanas, como apuntó la diputada popular María Antonia Avilés, sino un intento de preservarlas.  

Lo que ha motivado la petición de comparecencia de Almunia y las críticas de la oposición fue la noticia de que las monjas con las que el Gobierno de Aragón decía negociar para que autorizaran la vuelta de esas 26 piezas habían fallecido. La consejera ha reconocido un "error" en la información de la que disponía sobre las monjas, toda vez que los contactos se mantuvieron con alguien que decía ser su representante y que "en ningún momento" se tuvo conocimiento de la muerte de las religiosas.

Ha recordado también el convenio que se firmó en 2000 con Caja Madrid y con la orden de las Hermanas de Belén que viven ahora en el Monasterio de Sijena para la restauración del cenobio, cuya primera fase concluyó en 2006 con un coste de más de 2,5 millones de euros. La restauración y la continuidad de la orden que ocupa el Monasterio en la actualidad son dos asuntos "prioritarios" para que el Gobierno de Aragón pueda afrontar las conversaciones para que retornen los bienes depositados en varios museos de Cataluña.  

Los representantes del PP, CHA e IU han criticado duramente la gestión de la consejera en este asunto, llegando a pedir incluso su dimisión por lo que consideran un "engaño", al asegurar que negociaba con las mojas cuando estaban muertas, y por haber demostrado una "incompetencia total" en el ejercicio de su cargo.

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